Éste es el blog de una mujer, madre y maestra. Es un blog sobre el día a día de las cosas simples, y no tanto, de ser mujer, madre y maestra. Un blog en el que "cualquier parecido con la realidad, NO es pura coincidencia".
22 de julio de 2016
Paren el mundo...
18 de octubre de 2015
Porque mañana no podré...
Porque mañana no podré o mi alma no querrá.
Porque llorarte más fuerte es imposible.
Porque en dos días cumplirías 69 años.
Porque desde hace dos recuerdo cada minuto de tu despedida y final.
Porque a pesar de la pérdida repetiría cada uno de esos minutos contigo y mis hermanos.
Porque dos sigue siendo igual que uno.
Porque 19 fue el día y fueron los minutos.
Porque la rabia pasa pero queda la impotencia y el no entender.
Porque me siguen haciendo falta tus consejos, tus enfados, tus cariños y tus ojos.
Porque sigo siendo pequeña.
Porque siento que nos queda mucho por vivir y compartir y no entiendo que no estés del todo.
Porque mirar las estrellas es bonito pero mirarte a ti lo era más.
Porque un padre marca y porque tú has sido el pilar de mi vida.
Porque me parezco demasiado a ti, con lo bueno y con lo malo.
Porque echo de menos entrar en tu casa.
Porque me gustaría seguir comprándote plátanos verdes, horchata y natillas.
Porque sigo hablando muy rápido y no estás tú para decirme que frene el carro.
Porque sí.
Porque no hace falta ningún motivo especial para echarte más de menos.
Y porque más es del todo imposible.
2 años sin ti. Una vida por delante y muchos más sintiendo que me faltas. Nos faltas.
HASTA LA LUNA Y VUELTA. INFINITAS VECES.
Con M de Mamá y 19 de octubre.
16 de septiembre de 2015
Paren el mundo que yo me bajo ya
11 de diciembre de 2014
No te dejes nada en el tintero...
CON M DE MAMÁ y L de LUTO
28 de agosto de 2014
Cuando nuestros mayores se vuelven pequeños...
19 de enero de 2014
IRREMEDIABLEMENTE... HOY TE PIENSO CON MÁS FUERZA
Irremediablemente.
Porque vives en mi mente cada día. La imagen de tu rostro sonriendo me acompaña, flota con constancia en mi cabeza sin que yo me haga el firme propósito de pensarte a cada segundo.
Y aún así, me mata la idea de que no salgas de mi mente y te conviertas en carne y hueso. Me da miedo que la proyección que ahora diviso se vaya esfumando con el tiempo, que no te despiertes y duermas conmigo cada día.
Duele saber que jamás volveré a interactuar contigo más allá de energéticamente, y aunque sé que es una suerte que al menos así sea, no me basta, no me sirve y no lo acepto.
De momento me rebelo sólo a días y a ratos cortos, lo que me deja mi ritmo loco diario de madre y trabajo, pero espero casi con ansia que la tormenta que llevo dentro se libere y te grite, que la descarga sea casi eléctrica y que los relámpagos de tu ausencia se vean en el horizonte con claridad, y que bajes entonces a apaciguar mi alma rota y descosida.
Irremediablemente hoy te pienso con más fuerza. Y aunque no me lo proponga y no sepa en qué día me encuentro, algo en el ambiente me empuja a echarte de menos de un modo más desgarrador y aviva recuerdos de los últimos días y de tu último aliento.
Justo hoy, porque es 19.
Por eso, deja que te lea este soneto de Borges, que a, al menos a mí, me habla de ti, de tu ausencia y del amor que no muere.
TE QUIERO PAPÁ, HASTA LA LUNA Y VUELTA.
1964 - BORGES
I
"Ya no es mágico el mundo. Te han dejado. Ya no compartirás la clara luna ni los lentos jardines. Ya no hay una luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías. Adiós las mutuas manos y las sienes que acercaba el amor. Hoy sólo tienes la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido. Un símbolo, una rosa, te desgarra y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa. Hay tantas otras cosas en el mundo; un instante cualquiera es más profundo y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una oscura maravilla nos acecha, la muerte, ese otro mar, esa otra flecha que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste y me quitaste debe ser borrada; lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste, esa vana costumbre que me inclina al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina."
CON M DE MAMÁ
31 de diciembre de 2013
Con M de Mamá y con B de BALANCE. ¡Adiós 2013!
Y además he tenido la suerte de hacer todo esto junto a la persona que amo, que no es otro que el padre de mis dos tesoros, compañero de vida y aventuras, en lo bueno y en lo malo. En definitiva, este ha sido un año lleno de aventuras que hemos vivido juntos, un año lleno de sueños que hemos ido cumpliendo y de etapas que vamos superando, siempre unidos y de la mano. Sois MI VIDA ENTERA. GRACIAS.
Además, este año también me ha regalado grandes satisfacciones, más que inesperadas, gracias a este blog, que hace poco cumplía un año. Un blog que nacía como espacio de refugio, descanso y catarsis maternal, y que he utilizado a modo de diario personal para no acabar del todo majara. Un blog gracias al cual, y así sin previo aviso, entraron a formar parte de mi vida un grupito de mamás maravillosas, madrAZas todas ellas, que me han enseñado que el valor de la amistad va más allá de pantallas, redes sociales y mundos 2.0, y que quisieron estar conmigo en el, hasta ahora, día más triste de mi vida, en forma de ramo de rosas y carta, y en forma también de maravillosa desvirtualización ese mismo día.
Un blog que me ha acercado a un montón de personas que han querido perder un rato de su tiempo leyendo mis chorradas, mis historias... que han tenido a bien llorar conmigo o dejarme unas bonitas palabras a modo de comentario; personas que, sin conocerme, han entrado a formar parte de mi vida a través de este espacio de escritura libre y que, en multitud de ocasiones, he tenido la suerte de que hayan querido quedarse y compartir conmigo sus emociones y experiencias, a pesar de que yo no siempre haya podido dedicarles el tiempo que merecen. A todos, GRACIAS.
Son precisamente este tipo de cosas las que me hacen apreciar el lado positivo de todo lo que ocurre, la CARA B de la vida, que va y de pronto te premia con un pequeño akelarre de AMIGAS con las que sabes que cuentas para todo, con las que puedes #reírhastareventar o llorar hasta no poder más, porque no te juzgan, simplemente, te quieren tal cual eres, con tus circunstancias y las movidas que te acompañan, porque comparten contigo mucho más que algunos de los que ves a diario, y eso que ni siquiera has podido darles un abrazo "no virtual". Por todo ello, GRACIAS.
Y es que si algo he ganado este 2013 es en muestras de cariño, tanto de antiguos compañeros de trabajo de otros coles como de AMISTADES que empezaron hace tres años ya en la puerta de la guarde de Pichu, y con quienes, por las caprichosas circunstancias de esta vida y en este año, de pronto se ha creado un vínculo casi mágico que me hace sentir constantemente reconfortada, protegida y cuidada. GRACIAS.
Este año de color cambiante y sabor agridulce, ha sido un año de reencuentros en el que, de pronto, todo ha cobrado sentido, en el que mis raíces han encontrado su origen, en el que he entendido por qué soy como soy, en el que he recuperado una parte esencial de mi pasado y en el que se ha abierto una maravillosa puerta hacia un futuro lleno de buenos momentos y de "recuperar el tiempo perdido". GRACIAS por hacerlo posible.
El 2013 ha sido un año MUY INTENSO, un año de mucha madurez personal, pero sobre todo, un año en el que he tenido que lidiar con, hasta ahora, la experiencia más dura que he vivido: PERDER A MI PADRE, tal día como un 19 de octubre. Y sin embargo, y precisamente gracias a su valor, su fuerza, su lucha, sus ganas de vivir, su entereza y su saber estar hasta el último suspiro, puedo decir que su ADIÓS tuvo una parte dulce, que es la que me ayuda a sentirlo tan cerca, a recordar su mirada y su sonrisa, su olor y su voz con el corazón lleno de PAZ, y sintiendo la conexión de mi alma con la suya siempre, a cada segundo, sabiendo que me acompaña sin descanso y que voy de su mano todo el tiempo, porque así es como nos despedimos, cercanos, unidos y habiéndonos dicho todo lo que queríamos decirnos, sin dejarnos una palabra en el tintero, sin dejar de exprimir nuestros últimos segundos de vida juntos.
Aún así, cierro el balance de este año 2013 con un profundo sentimiento de dolor y desgarro en el alma, porque a pesar de sentir su presencia constantemente, me sigue faltando su abrazo, su beso, su voz, su olor, su mirada, su realidad. Es muy cruel cómo la vida te lo da todo y en cuestión de segundos te deja de vacío, se carga para siempre la interacción terrenal, el tú a tú al que estamos acostumbrados, y te deja "en bragas", sin piedad, porque por mucho que le pidas un sólo segundo más, el justo para darle un último beso, estrecharlo, mirarle, que te diga "guapa" como solía hacerlo... No te lo da. No entiende de penas ni de duelo.
Es por eso que mi 2013 se cierra extraño, incompleto, en parte vacío, con lágrimas de incertidumbre y pensamientos de "¿qué va a ser de mí sin ti con toda una vida por delante?".
Hoy escucho esta canción
3 de diciembre de 2013
"Coplas" a la muerte de mi padre
18 de noviembre de 2013
Un mes, una eternidad
Hace un mes me acostaba junto a ti, encajada en el minihueco entre el calor de tu cuerpo casi inerte y la fría pared. Te abrazaba y me quedaba dormida.
Tu cuerpo entre el calor más infernal y el frío más gélido se debatía entre resistir o rendirse.
Sabia decisión. Te hacía falta un descanso y te merecías la misma paz que a nosotros nos habías transmitido.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar en que esto no tendría por qué ser definitivo.
¿Crees en serio que soy tan fuerte como para no llorarte a diario? Perdóname pues, porque te engañé. Yo te prometí que cuidaría de los que nos quedamos, pero no que no fuera a llorarte.
Hay quien pensará que, como sonrío, todo está bien. Tú, que me conoces, sabes que no es más que la inercia de un simple reflejo, ya que si sonríen mis labios acaba haciéndolo mi corazón.
El día pasa rápido entre casa, trabajo y tus nietos, que sabes que son la alegría más pura. Sin embargo, la hora de nuestra llamada diaria me sigue matando. Me quema la garganta y me resquebraja el alma.
No tiene gracia, papá. En serio pensaba que esto iba a ser "sólo un rato" y ya llevamos 30 días sin ti. ¿Es que no piensas volver?
Parece todo lejano, pero recuerdo cada segundo de nuestro último día terrenal juntos.
Me mata lentamente cada día el mismo pensamiento: me queda toda una vida por delante SIN TI. Sin tus abrazos. Sin tus mosqueos porque te dábamos la lata. Sin tu mirada. Sin tu sonrisa. Sin tu "¿cómo tienes al hospital?". Sin tus besos. Sin tu voz. En definitiva, sin MI PADRE.
De repente aparece una foto tuya en el teléfono, un primer plano tuyo en el que sonríes y me miras y es como verte en 3D, como si casi pudiera tocarte. Jamás había "visto" así una foto. Pero al dejar de mirarla, ya no estás.
Si supiera como llegar hasta donde estás no dudes que lo hacía y te traía hasta aquí, para no dejarte volver.
Necesito tus consejos, tus romances, tus "Noni, no hables tan rápido que no me entero".
No me consuela nada de lo que puedan decirme, aunque agradezco la empatía y la comprensión.
Se me cierran los ojos pero no quiero dormirme... ¿Y si a la 1:19 vienes a verme y estoy durmiendo? ¿Y si vienes para quedarte? ¿Y si...?
Necesito levantarme con la sensación de haberte sentido muy cerca.
Ya sabes, sólo tienes que susurrar un "guapa" y reposar tu mirada sobre la mía. De abrazarte con fuerza para que no vuelvas a escaparte ya me encargo yo.
TE QUIERO, HASTA DONDE ESTÉS Y VUELTA.









