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5 de julio de 2016

Vivir la vida

Esta tarde hablaba con un gran amigo sobre la capacidad de emocionarnos. Ambos coincidimos en ser dos personas que vivimos intensamente todo. Lo damos todo en cualquier situación.
Yo soy de lágrima fácil, de risa fácil, de carcajada con lágrimas. Soy intensa. En todo. Con todo. Si empiezo algo, lo hago con la fuerza propia de quien empieza el proyecto de su vida, aunque sea una simpleza, aunque lo deje a mitad, aunque lo retome años después. Cuando estoy en algo estoy al 200%. Cuando estoy con alguien, ídem.
Que la vida son dos días y hay que aprovechar cada momento es algo que cansa de tanto que nos lo venden, pero es la pura realidad. Hoy estás. Mañana quién sabe. Hoy están, mañana quizás no.
A cada persona que adopto en mi corazón la quiero porque sí, por lo que me aporta y lo que me deja aportarle. Si en algún momento desaparece, me quedo con lo bonito, porque me entregué del todo, porque lo hice porque quise y porque no sé hacerlo diferente.
Soy una soñadora nata. Tengo muchos sueños que comparto con mi yo niña, con mi yo adolescente, otros que van apareciendo conforme crezco, maduro y me hago vieja. Otros que se han cumplido, otros que jamás verán la luz pero en los que me dejo el alma como si alguna vez fueran a ser realidad.
Soy madre 24 horas incluso no estando con ellos, respetando mis momentos y los suyos. Soy amiga, amante y muchas cosas más siempre al máximo de mi capacidad. Demasiado intensa para quien sea de emociones frágiles o cómodas. Puede ser. No concibo sentir de otra manera.
Empiezo mil historias, me dejo la piel mil veces. Conozco a mil personas y me dejo el corazón mil veces. No creo que esto desgaste, más bien al contrario, es cíclico, me da la vida. Es vida. La mía.
No concibo mi día a día sin emocionarme en varios momentos, por diferentes razones, con distintas circunstancias. Quizás soy excesivamente vital. Tal vez.
Vivo intensamente. Sueño intensamente. Siento intensamente. Siempre.
Estoy demasiado viva por dentro como para dejar morir lentamente mis ganas de comerme el mundo. No sería yo. Sería otra. Mucho menos intensa, sí, y mucho menos viva.
Y mucho menos yo.

22 de agosto de 2015

Seremos inmortales

Viviremos en cabañas de papel y castillos de cartón. Cabalgaremos caballos de relleno de cojín. Treparemos enormes árboles del tamaño de los arbustos. Volaremos por el cielo subidos a hombros de papá. Nuestras mejillas recibirán las caricias de las nubes convertidas en las manos de mamá. Buscaremos tesoros perdidos debajo del sofá. Saltaremos en los charcos de manguera cuando no haya lluvia. Haremos pociones mágicas con las plantas aromáticas de mamá. Seremos súper mayores metidos en los zapatos de papá. Soñaremos juntos con nuestro futuro en común y todas las aventuras que nos quedan por correr...
Porque juntos siempre ganamos.
Porque juntos es más fácil.
Porque juntos es más divertido.
Porque juntos siempre llegamos.
Porque juntos nos reímos más y de todo.
Porque juntos las heridas se curan antes.
Porque juntos siempre es mejor.
Porque juntos es lo único que entiendo.
Porque no sabría vivir sin ti. Ni yo sin ti.
PORQUE TENERTE DE HERMANO ES TENER UN COMPAÑERO DE VIAJE PARA SIEMPRE.
PORQUE TENERTE DE HERMANA ES TENER LA CERTEZA DE QUE TODO SALDRÁ BIEN.
PORQUE QUIEN TIENE UN HERMANO TIENE UN TESORO.
PORQUE MIENTRAS NOS TENGAMOS, VIVIREMOS EL UNO EN EL OTRO Y NUESTRAS SONRISAS SERÁN INMORTALES.

CON M DE MAMÁ e I de INMORTALES

14 de junio de 2015

Decepción = Aprendizaje + Reafirmación

A veces, muchas, nos decepcionamos. Con personas, con situaciones, con la combinación de ambas... Hay quien dice que si te decepcionas es porque "esperabas". Porque esperabas idéntico trato, misma actitud y/o gratitud, esperabas algo mejor. Yo no tengo esa teoría. Cuando siento decepción es simplemente porque me he entregado tanto que me entristece ver que "no ha servido para nada". Si lo entrecomillo es porque, tras el primer bajón, mi mente desbanca a mi corazón y razona bien alto y claro: toda relación conlleva un aprendizaje sea cual sea su recorrido, toda situación conlleva una enseñanza sea cual sea el resultado, toda decepción conlleva una reafirmación sobre cómo somos y cómo son quienes nos rodean. Y, en realidad y a pesar de todo, la decepción, aunque duela, es positiva. O eso quiero pensar.
Me considero una persona alegre y con un alto nivel de aceptación de las circunstancias, aunque me revele en silencio y luche contra lo que no comparta. Soy una persona que se entrega al 200% y se deja la piel, el alma y un trocito de ser en cada proyecto, trabajo, ilusión o persona que se cruza en mi camino. Quizás es por eso que me llevo bastantes bofetadas y me quedo en muchas ocasiones con cara de panoli mirando para Portugal. Y como cada vez que me pasa, le insisto a R: no, no es porque esperara nada en concreto, es porque no entiendo el giro que han dado las cosas.
Con las amistades duele, porque un alejamiento, ya sea repentino ya sea a pasitos, siempre te deja tocado, pero bien es cierto que siempre viene el tiempo a colocar a cada cual en su lugar y antes o después entiendes que, en realidad, esa amiga no tenía tanto en común contigo o no compartía contigo tanto como creías, pero las circunstancias y una serie de ingredientes mágicos te (os) hicieron creer que así era. Choca, pero en el fondo está bien que así sea, porque de esta manera, además de darnos cuenta a tiempo y dejar de ser el bufón de la corte mientras hemos creído ser el consejero real, cumplimos con el famoso dicho: "¿Amigos de verdad? Los cuento con los dedos de una mano". Ironías a parte, en cuanto a decepciones humanas, cuanto antes mejor.
Si pasamos a decepciones "circunstanciales" porque van según situaciones y vivencias, idem eadem idem. Ponemos toda nuestra esperanza en algo y cuando parece que estamos a punto de rozar el cielo... ¡Zas! El de delante se lleva el último trozo. El bofetón, así de buenas a primeras, es bonico, pero sin querer llegar a ser conformista y punto, entiendes que no era ni tu momento ni tu lugar, al menos no ahora.

Según la RAE:

decepción.

(Del lat. deceptĭo, -ōnis).

1. f. Pesar causado por un desengaño.

2. f. engaño (‖ falta de verdad).

(Real Academia Española © Todos los derechos reservado)

Así que la RAE me da la razón. La decepción no viene cuando esperas algo (a cambio). La decepción va acompañada, al menos cuando hablamos de relaciones humanas, de una falta de verdad, de unas medias tintas que se habían escondido, de una máscara veneciana... Y es por eso que duele y entristece tanto. Al margen de que desenmascarar esa mentira te lleve a la verdad absoluta y te recuerde que el concepto de amistad no es igual para todos, ya que cada uno ve y entiende el mundo a su manera, y tú, desde que te has hecho mayor, o madre, estás de un profundo que no te aguantas.

Así que aquí os dejo mi conclusión:
DECEPCIÓN = APRENDIZAJE + REAFIRMACIÓN c.q.d (como queríamos demostrar)

CON M DE MAMÁ y D de DECEPCIONES

23 de abril de 2015

¿Tú nunca te enfadas?

-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Sí, claro.
-¿Tú nunca te enfadas?
-Jeje, sí, claro que me enfado, como todo el mundo.
-No me lo creo. Siempre sonríes.

Esa conversación tuvo lugar en el comedor de profesores y maestros del primer colegio en el que trabajé, hace casi... Bueno, dejémoslo en mucho tiempo, y la recuerdo como si fuera ayer. La que respondía era yo. A la que bautizaron con "la chica de la eterna sonrisa". Supongo que la recuerdo porque me esperaba una pregunta mucho más comprometida por la expresión de quien me preguntaba; quizás porque, simplemente, me sorprendió que mi sonrisa fuera motivo de curiosidad. Sea como fuere, guardo el momento como un punto de inflexión en mi vida, ya que me hizo plantearme mucho, pero sobre todo, me ayudó a reconocerme un poco más y a decidir que mi sonrisa me acompañaría siempre, a pesar de los pesares, que no han sido ni pocos ni muchos, sólo los suficientes como para darme cuenta de que sonreír ayuda a ver la parte positiva de todo, o casi todo.
Me enfado, claro que lo hago, y conforme me hago mayor, yo creo que bastante más. Porque me enfado con el mundo injusto en el que vivimos y con quienes lo (des)dirigen. Me enfado con la maldad y la frivolidad de las personas que me rodean. Me enfado mucho conmigo misma porque me exijo mucho también. Así que por esto mismo conmigo me enfado el doble, cuando no llego a lo que me he propuesto, y cuando aterrizo porque me doy cuenta de que me exijo el 200% y eso no es sano, ni bueno, ni básicamente necesario.
Me enfado porque, aunque voy aprendiendo, me sigue costando decir NO. Y porque cuando lo digo, me siento mal por haberlo hecho. Pero, por suerte, cada vez lo digo un poco más y me enfado un poco menos.
Me enfado porque no aprendo y me doy del todo a quien le tiendo la mano, porque soy extra confiada por naturaleza y no pienso ni en las consecuencias ni en lo que supone. Me enfado porque, de pronto, me veo inmersa en mil historias que ya tienen dueño pero que se han hecho un poco mías al haberlas escuchado, y porque permito que en ocasiones roben espacio a las mías propias.
Me enfado porque me entrego tanto cuando abro el corazón, que me olvido de mí y de mis necesidades, y porque sigo haciéndolo a pesar de sentirme utilizada por aquellos a quienes les abro las puertas de mi amistad y encima les entrego la llave maestra, para poco después ver como la dejan caer en alguna alcantarilla y sólo llaman cuando lo necesitan.
Me enfado porque sé que ni voy a cambiar ni voy a tan siquiera intentarlo, porque me siento feliz sonriendo a quien tengo delante, sonriendo a la adversidad y sonriéndole al reflejo en el espejo cada mañana, a pesar de los días grises, los días negros y los días de mierda.
No sé si me enfado más que sonrío, o sonrío más que me enfado. Sí sé que si sonrío es para no enfadarme y porque sé que mi sonrisa mueve montañas, al menos las mías y las de los míos. Y al final de la corrida, eso es lo que realmente importa.

CON M DE MAMÁ,  S de SONRISA y E de ENFADO

5 de junio de 2014

Querida amiga...

Qué decirte que no sepas ya de lo puta que puede ser la vida en ocasiones. Qué contarte que te haga sentir mejor y garantice que te dura para siempre ese estado de bienestar sentimental.
Pero sabes de sobra, porque lo has experimentado en tus entrañas, que LA VIDA TAMBIÉN ES REGALO. Y aunque en días como hoy te cueste encontrar claridad y paz interior, piensa que sólo necesitas girar la cabeza y admirar las sonrisas de tus pequeños, su delicada expresión al dormir, sus manitas agarradas entre sí...
Cuando sientas la necesidad de gritar, hazlo. Hay mil formas de gritar y que el mensaje nos llegue en señales de humo, de las que van directas al alma. Nosotras estamos atentas, descuida.
Cuando sientas la necesidad de llorar, hazlo. No retengas la sal que pide salir para dejar paso a la dulzura del día a día, de la rutina con los nuestros que nos salva irremediablemente del batacazo que acecha.
Cuando sientas la necesidad de reír, hazlo, histéricamente, hasta que te duele la cara y tengas que sujetarte el estómago.
Los días pasarán rápido, llegará la noche y verás... Que no estas sola. SIEMPRE va a estar una estrella brillando por ti, para las largas noches o para las noches cortas por falta de sueño.
Y lo más importante: No dejes que TU SONRISA se apague nunca. Esa SONRISA que ilumina a quienes tenemos la suerte de tenerte en nuestras vidas y que te queremos por ser así: RADIANTE POR DENTRO Y FUERA.
TE QUIERO PEQUEÑA, HASTA LA LUNA Y VUELTA... Y ya sabes, ¡contigo al quinto pino!

CON M DE MAMÁ y A de Amiga

18 de mayo de 2014

Subiendo p'abajo, bajando p'arriba...

Así, en plan montaña rusa, transcurren los meses, los días, las horas y cada momento de nuestras vidas.
Nos paseamos por circunstancias que pasan de ser grandiosas a grandiosamente dificultosas. 
Nos tropezamos quinientas veces con el mismo pedrusco aun viéndolo desde la lejanía.
Nos lanzamos al mundo de la estrategia para evitar daños mayores. 
Compramos boletos de rifa cuyo premio es la madurez a pasos agigantados para recibir, con suerte, el reintegro y poco más.
Nos precipitamos al vacío de la felicidad inconsciente y nos dejamos llevar durante todo el tiempo que se deje.
Nos cargamos a la espalda la mochila con nuestras cruces particulares, y emprendemos el viaje a nuestro futuro.
Nos encariñamos con ciertos lastres, y tardamos en aprender que soltarlos es el primer paso hacia la libertad.
Nos exigimos cumplir en todo, con todos, a toda hora y olvidamos que los límites existen.
Nos marcamos metas inalcanzables que hacemos posibles gracias a nuestra persistencia y nuestras ganas de seguir.
Nos caemos y levantamos, lloramos, reímos, nos desesperamos, resurgimos una y otra vez con aires renovados y unas ganas tremendas de comernos el mundo, regalamos buenas vibraciones y otras veces las robamos, intercambiamos miradas que equivalen a tomos enteros de complicidad y magia, nos bebemos la vida a sorbitos, a veces "sorbazos", corremos, paramos, saltamos, gritamos, callamos... Y, una vez más, respiramos hondo... ¡Y seguimos!
La vida es maravillosamente complicada y enrevesadamente sencilla, todo depende del ángulo desde el que queramos mirarla.

Este post es mi particular homenaje a aquellas personas maravillosas que tengo en mi vida, las que han estado en ella y han dejado su huella, las que llegaron un buen día para quedarse y las que lo estarán siempre porque velan desde su estrella por mí y los míos. Es un aplauso a sus hazañas diarias, su fuerza interior, su sonrisa de cada día y su amor por la vida. A todos vosotros, que sabéis quienes sois, GRACIAS POR VUESTRA VALIENTE MANERA DE VIVIR LA VIDA, DE SUBIR P'ABAJO Y BAJAR P'ARRIBA. Y, cómo no, GRACIAS POR QUERER COMPARTIRLA CONMIGO.

CON M DE MAMÁ

29 de abril de 2014

Hoy he estado tomando café en EL SALONCITO DE MIXKA

Hoy he tenido el gusto de aceptar la invitación de Vero, del Rincón de Mixka, para tomar un cafetito virtual y estar un rato de tertulia compartiendo vivencias.
¿Pasas por su SALONCITO y te unes a nosotras? ¿Te apetece compartir opinión?
¡Te esperamos! ¡Estás a tiempo!

Un beso.

Con M de Mamá y S de SALONCITO

6 de marzo de 2014

El mundo 2.0 o cómo ser una madre friki y no parecerlo


No he podido evitarlo. Ya estoy sumergida hasta las trancas en este mundillo, así que me faltaba el reclamo de mi amiga Paula, sí la de la bragafaja, en esta nueva iniciativa que arranca en su blog (lee AQUÍ) sobre intercambio de opiniones sobre nuestra experiencia con el mundo 2.0, para lanzarme a la piscina sin flotador y gritarlo bien alto: ¡SOY UNA MAMIFRIKI! Es lo que hay. ¡Ah! Negaré cualquier evidencia de ello en público. (El estigma no es fácil de esconder, pero puedo probar).

Pues mira tú por donde hace no demasiado escribí una entrada dedicada exclusiva al apasionante mundo de las TIC, que os invito a leer para que conozcáis de pleno mi grado de analfabetismo 2.0. 
Vamos a ver, Paulita, que me pides unas cosas. ¿No te das cuenta de que con esta sección se nos descubre el pastel del que muchas hemos renegado tanto tiempo? Todo sea por nuestra amistad 2.0 que ya ha pasado a plano 1.0. Sí, sí, también he caído en el maravilloso (que lo es) mundo de las desvirtualizaciones. Una vez más, es lo que hay.
Ahí va mi experiencia pues.
"Había una vez una chica, relativamente moderna, a la que le gustaban más una libreta y un boli que a un tonto un chupa-chup (que sea Kojak por favor). Una chica que fue creciendo al ritmo que los avances tecnológicos entraban en su casa, pero sin estridencias: ordenador, móvil, internet (¿o fue al revés?), google, messenger, y demás... Así que pronto cambió sus libretas por el PC, que al fin y al cabo, los textos de prosa poética ocupaban menos en este soporte.
Con el tiempo, muuuuuucho tiempo, conoció al amor de su vida, tontearon aprovechando los mensajitos de móvil tan en alza entonces, vivieron un tiempo "en pecado", se hicieron cuentas de facebook como todo hijo de vecino, lucharon contra ciertas inclemencias de la vida y la salud, se casaron y, tiempo después tuvieron hijos. 
Entonces, y sólo entonces, esta chica, mejor mujer, decidió hacer caso a una buena amiga que insistía hacía ya tiempo para que abriera su propio blog (¿esto qué es lo que es?) y se lanzara a escribir sobre su día a día, compartiendo con el mundo su aventura de ser madre, trabajar fuera de casa, ser mujer en este siglo e intentar llegar a todo sin morir en el intento...
Y aquí estoy. Yo, la que pensaba que buscar novios por internet era una frikada de tres pares de narices, la que no se fiaba ni de su sombra y marcaba todos los correos como spam, la que al abrir facebook pensó que aquello no podía ser ni más raro ni más difícil... Aquí me hallo: haciendo AMIGAS por interné, gracias a twitter y el blog. Convertida en friki total. Renegando de mis "antaño" ideales que decían que "ni de coña me pongo yo a quedar con gente que haya conocido por internet, menudo peligro". 
Ajá... Primera desvirtualización hace unos meses: mi amiga (sí, así es, os digo que soy freak de catálogo) MaJo de La alcoba de Blanca. Segunda desvirtualización: evento de Madresfera en Valencia el 25 de enero: Mónica, como organizadora, Carol de Ymimundocambió y otro puñadito de bloggers, y para rematar la tarde, mi amiga (yes, I know, I' m much more than a freak, no remedy) Paula superwoman y olé. Sí, la mismita a la que fui a visitar el sábado pasado a Madrid. 
Sí, confieso, ¡TENGO AMIGAS BLOGUERAS QUE HE CONOCIDO POR INTERNET! OH MY GODNESS!! Esto es peor que meetic. Y tengo la poca vergüenza de seguir pensando que lo de las relaciones amorosas a través de internet me huele a chamusquina. Pero ¡si esto es lo mismo, alma de cántaro! O peor: grupo de madres que hablan de tetas, leche, horas sin dormir y del mundo en general, con el único punto en común de ser madres (que no es poco oigan, todo un marronazo en ocasiones).
Y lo mejopeor: ¡muero de ganas por desvirtualizar en breve a Vero Trimadre30, y Blanca Los Ángeles de la Sierra!, y a María Mamá y RRSS y Vero Mixka si no están pariendo, en una PARTY que ha organizado otra madre loca, LNSN, y a la que asistiremos un puñado grande de nosotras. Conoceré en persona a muchas más, algunas de las cuales ya conozco incluso por wassap (otro gran frikinvento), y me quedaré con ganas de achuchar a otras que, por lejanía, no estarán, como mi querida Pao, de Muriel y Yo, que está al otro lado del charcAZo.
¡Lo seeeeé! Se me está yendo de las manos, soy totalmente 2.0 a pesar de haber sido la más reacia, y en breve estaré en convenciones del tipo Comic Con vestida de Lisa Simpson o Xena la princesa guerrera (juro que esto no ocurrirá... ¿no?)".
Así ha cambiado mi vida el 2.0. Ahora soy más friki (mucho más) que hace unos años, pero también he conocido a personas maravillosas, me he enriquecido leyendo experiencias de todo tipo sobre la maternidad y la vida, y, sobre todo, he afianzado algo en lo que ya creía: LA AMISTAD VA MUCHO MÁS ALLÁ DE UN CAFÉ DIARIO. Porque cuando somos adultos (in)maduros y (ir)responsables nos cruzamos con personas fantásticas, en situaciones inesperadas, que se convierten en auténticos regalos para el alma. Más allá del 2.0 o la alineación de los planetas en Marte.

Aquí tienes, Paula, así ha cambiado mi vida, personal, gracias a este mundo loco de las TIC.
Con M de Mamá y F de FREAK

26 de enero de 2014

10 razones por las que vale la pena salir un sábado

Ayer fue un día estupendo. Digo ayer pero podría decir "hoy" porque total hace un rato que he llegado a casa. Exacto, ayer salí. Mejor dicho, ni entré. Para no mentir diré que hice parada técnica en boxes para ducha, chapa y pintura y cambio de carrocería y neumáticos. Y ya. En mi favor diré que también di "teta" y dormí a Rubiazo antes de seguir mi peregrinaje por el mundo.
El caso es que después de estar todo el día danzando por la vida, con taconazos y a lo loco, y habiendo dormido... ¿3 horas?, tenía que hacerlo...
Aquí va MI LISTA DE 10 RAZONES POR LAS QUE VALE LA PENA SALIR EL SÁBADO:

1. Porque a quien madruga, Dios le ayuda. Y quien dice Dios, dice el Universo entero. ¡Uy, no! Ésta no va aquí. Bueno también, porque acostarse sobre 3:30 y que te despierte el "tetadicto" de tu hijo a las 7:00 es transnomadrugar básicamente; y hemos de sumarle su recibimiento apoteósico desde el momento en que "olió" que mamá acababa de subir al taxi de vuelta a casa.
2. Porque te das cuenta de que podrías ser fakir en tu próxima vida, ya que llevas más de doce horas recorriendo el mundo subida a dos miniescaleras de unos 10 cm. Así que ahora cuando Wert y sus secuaces se acaben de cargar la escuela pública, me monto mi propio circo (aunque para circo el que ya tienen ellos montado).
3. Porque te das cuenta de que, aunque tú te ves "como siempre" en tu cabeza y en tu espejo interior, ahora TÚ eres la "señora" a la que antaño mirabas cuando salías de fiesta y pensabas "estas casi cuarentonas modernas... ¿Qué hacen por el mundo a estas horas? Que se vayan a casa, que es tarde". (¿Verdad, chicas?)
4. Porque descubres que no tienes ni puñetera idea de donde está la movida y reafirmas tu condición de "soy un pulpo en un garaje", y acabas llegando a la zona hostelera a la hora de empezar con las copas. Por lo que aprendes que empezar a cenar a las 00:00 tampoco está tan mal (si el cocinero escupió en la pizzas como venganza, lo desconocemos, pero el caso es que estaban ricas).
5. Porque también descubres que la cola zero, el trina de limón y el trina de té tienen los mismos colores que el ron cola, el famoso GT y un "güiscacho", y es por eso que cuando mandas foto del particular "botellón" nadie se pispa de que son bebidas fake total. ¿De verdad nadie sospechó a pesar del cuenco de palomitas (sí, os lo juro) que nos colocó la camarera en el centro?
6. Porque como cuando llegas a casa tu "tetadicto" ya está esperándote a grito pelado, te acuestas tal cual y amaneces al rato monísima de la muerte... Hasta que te acercas al espejo y ves tu cara de "puerta" y tu "pestaña" en cada ojo, porque el rimmel se ha apelotonado tanto que las pestañas van a una, como Fuenteovejuna.
7. Porque te das cuenta de que da igual que tengas "30 y" que 15: tus amigas y tú os ponéis de acuerdo en el dress code antes de salir, pavas totality. Y como siempre, una del grupo se lo salta a la torera a traición, porque necesitaba estrenar una falda megachachicuquideal perfecta para la ocasión. La diferencia entre ahora y hace taitantos años es que en vez de por el chat del messenger ahora habláis por "wassap".
8. Porque es la excusa perfecta para ir al día siguiente cual bragafaja por la vida, con los ojos inyectados en sangre, la mirada pérdida, el pulso de un zombie, durmiéndote de pie (literal) mientras paseas con tu family, y para meterte un sandwich de nutella de medio kilo entre pecho y espalda sin remordimiento alguno, a ver si así te sube el azúcar y revives. (Quien dice un sandwich, dice "y chuches, y galletas de toffe, y cola, y un helado... ¡Y todo lo que le caiga a tus hijos de la mesa!").
9. Porque así tienes la excusa perfecta para justificar tus ojeras de serie, que ya son marca registrada, y suena muuucho más guay decir "es que el sábado me pegué el fiestón" que "Rubiazo ha tenido una noche complicada" (que también).
10. Porque hay cosas que no tienen precio: reír a mandíbula batiente con dos buenas amigas, hablar de todo, darle la vuelta al mundo, patear con ellas sin rumbo fijo hasta que una de ellas (normalmente la foránea) pregunta por el destino al que nos dirijimos sabiendo que la respuesta es "ni piiiiii idea", recorrer fácil diez restaurantes con cara de buenas niñas para que a esas altas horas nos dieran al menos un paquete papas o un bol de cacaos, olvidar que las madres y las noches de bohemia no son muy compatibles, aprender que si aguantamos desvelos con vomitonas y fiebres sin desfallecer es porque el superpoder "nocturno" sólo actúa en esos casos y que en los ratos de asueto es su primo lejano el nosuperpoder "ya no tienes 20 años, bonita" el que abre juego... Pero sobre todo PORQUE HAY SÁBADOS QUE MARCAN UN ANTES Y UN DESPUÉS, o simplemente, SON UN GRAN COMIENZO DE OTROS QUE ESTÁN POR LLEGAR. Os requiero bonitas. Gracias por este GRAN sábado.

31 de diciembre de 2013

Con M de Mamá y con B de BALANCE. ¡Adiós 2013!


Esta entrada era necesaria en el blog, al menos así lo siento yo. 
Necesito despedir este año por escrito, dejar plasmadas mis palabras, impresiones y sentimientos en mi pequeño diario, mi desahogo continuo y mi espacio privado único. 
Sobra decir que el 2013 no quedará en mi memoria como uno de los mejores años de mi vida. Sobra decir que, cuando eche la vista atrás y piense en este año será muy probablemente porque estaré mandándole un beso a una de las personas más importantes de mi vida, allá donde esté, la persona que más seguridad me ha dado en los últimos años (junto con Roberto), la persona a la que quiero parecerme por encima de todo: MI PADRE. Pero empecemos por el principio.
2013 ha tenido cosas muy buenas, y eso es un hecho que no puedo dejar de lado porque no sería justo para muchos, obviaría determinados momentos, pero, sobre todo, no sería justo para mi propio corazón, porque estaría condenándolo a olvidar lo bueno que ha tenido. 
Podría hacer el balance de este año por meses, parcelas de mi vida o momentos. Pero siguiendo la línea de orden de mi cabeza, amueblada por estancias y con diferentes estilos, lo haré sin ningún tipo de orden lógico más que el sentimental.
Lo primero que me viene a la cabeza si pienso en el 2013 es que en marzo celebrábamos que mi papi seguía con nosotros tras dos años de un duro golpe en su enfermedad y de, literal, haberlo visto renacer cual ave fénix. Sí, uno de esos pequeños milagros que de vez en cuando nos regala la vida... Aunque no duren para siempre.
En este año me reincorporé al trabajo tras mi baja maternal de 4 meses y le pasé el testigo del cuidado de Rubiazo a mi hermano, el tío Borja, o como yo lo pienso, "el mejor canguro del mundo". Yo necesitaba reincorporarme a trabajar, no sólo por mis neuronas y su salud, sino también por Pichu y la recuperación de sus rutinas junto a mí. Tener la suerte de contar con mi hermano fue un auténtico regalo, como ya lo fue cuando se encargó de Pichu en su momento. Este hecho va irremediablemente unido a mi puesto de trabajo: una escuela pública en la que, además de sentirme plenamente realizada profesionalmente hablando, por todas las oportunidades que me han brindado y la confianza depositada en mí y en mi labor como docente, también he encontrado grandes amistades. Amistades de esas que, de repente, pasan a ser parte muy importante de mi vida. AMIGAS EN MAYÚSCULAS. Amigas a las que he tenido en lo bueno y en lo malo, siempre, sin condiciones, y que han velado por mí y por los míos. AMIGAS a las que tengo la suerte de ver cada día de lunes a viernes, y otras veces fuera de horario laboral, que me hacen reír, saben escuchar y, además, también me dejan formar parte de sus vidas. GRACIAS.
El año ha tenido grandes e irrepetibles momentos en familia, con MI FAMILIA, ésa que un buen día decidimos formar Papi y yo y que hace poco más de un año crecía para convertirnos en cuatro. He visto a mis hijos hacer, día a día, cada vez más grande el sentido de la palabra HERMANOS, los he visto mirarse y abrazarse con tal complicidad que no me ha cabido más amor en el alma. Hemos visto dar a Rubiazo sus primeros pasos, que se convirtieron al poco en auténticas carreras, a Pichu cantando su primer concierto y trayéndome así bonitos recuerdos de mi primera actuación... Hemos dejado a Rubiazo en la guarde empezando así su andadura en el "mundo social", hemos disfrutado de Pichu y su "paso más allá" en madurez, autonomía y, sobre todo, en creatividad. 




Y además he tenido la suerte de hacer todo esto junto a la persona que amo, que no es otro que el padre de mis dos tesoros, compañero de vida y aventuras, en lo bueno y en lo malo. En definitiva, este ha sido un año lleno de aventuras que hemos vivido juntos, un año lleno de sueños que hemos ido cumpliendo y de etapas que vamos superando, siempre unidos y de la mano. Sois MI VIDA ENTERA. GRACIAS.
En este dispar 2013, he confirmado que tengo unos HERMANOS que son un tesoro, que son los más valientes del planeta, que son capaces de darle cien patadas a cualquier situación por adversa que sea, que son capaces de arrancarme una sonrisa aún cuando el momento sólo te pide llorar y salir corriendo, que son el mejor equipo, que saben plantarle cara a la vida y a todo lo que quede por venir, que son apoyo, amor y amistad, y sobre todo, UNIÓN. Son, sin duda, el mejor legado que un padre podría dejar a un hijo. GRACIAS.
Este 2013 me permitió disfrutar de momentos únicos ya que tuve la suerte de compartir parte de mi baja maternal con mi amiga, y "hermana", Helen, con la que viví escenas propias de películas de Esteso, y con la que a parte de intercambiar experiencias y/o ropa de niño, pasé grandes ratos de carcajada continua. Además, tambien he tenido siempre a mi lado y velando por mí, por nosotros, a la persona más buena que conozco, a una amiga-hermana que sólo sabe ver el lado bueno de todo y todos quienes la rodeamos, que se toma cada obstáculo en la vida como un aprendizaje, alguien de quien tengo muchísimo que aprender, y a la que admiro por muchísimas razones. GRACIAS Sandrita, por estar a mi lado, siempre, incondicionalmente, aun cuando yo decía no necesitarlo y me cerraba en banda. Jamás he conocido a alguien tan fiel al sentido de las palabras AMISTAD y AMOR. Te mereces todo lo bueno que quiera depararte el año que entra y todos los venideros.
Las circunstancias adversas que nos han rodeado a mí y a los míos a lo largo de este año, y más concretamente al final, sólo han servido para que me reafirmara en algo que yo ya sabía: tengo unas AMIGAS, grupo-piña inseparable desde que iniciamos magisterio en 1997, que SIEMPRE ESTÁN, a pesar de la distancia, la marcha que lleve cada una y el número de hijos que tenga. GRACIAS.
Además, este año también me ha regalado grandes satisfacciones, más que inesperadas, gracias a este blog, que hace poco cumplía un año. Un blog que nacía como espacio de refugio, descanso y catarsis maternal, y que he utilizado a modo de diario personal para no acabar del todo majara. Un blog gracias al cual, y así sin previo aviso, entraron a formar parte de mi vida un grupito de mamás maravillosas, madrAZas todas ellas, que me han enseñado que el valor de la amistad va más allá de pantallas, redes sociales y mundos 2.0, y que quisieron estar conmigo en el, hasta ahora, día más triste de mi vida, en forma de ramo de rosas y carta, y en forma también de maravillosa desvirtualización ese mismo día. 

Un blog que me ha acercado a un montón de personas que han querido perder un rato de su tiempo leyendo mis chorradas, mis historias... que han tenido a bien llorar conmigo o dejarme unas bonitas palabras a modo de comentario; personas que, sin conocerme, han entrado a formar parte de mi vida a través de este espacio de escritura libre y que, en multitud de ocasiones, he tenido la suerte de que hayan querido quedarse y compartir conmigo sus emociones y experiencias, a pesar de que yo no siempre haya podido dedicarles el tiempo que merecen. A todos, GRACIAS.
Son precisamente este tipo de cosas las que me hacen apreciar el lado positivo de todo lo que ocurre, la CARA B de la vida, que va y de pronto te premia con un pequeño akelarre de AMIGAS con las que sabes que cuentas para todo, con las que puedes #reírhastareventar o llorar hasta no poder más, porque no te juzgan, simplemente, te quieren tal cual eres, con tus circunstancias y las movidas que te acompañan, porque comparten contigo mucho más que algunos de los que ves a diario, y eso que ni siquiera has podido darles un abrazo "no virtual". Por todo ello, GRACIAS.

Y es que si algo he ganado este 2013 es en muestras de cariño, tanto de antiguos compañeros de trabajo de otros coles como de AMISTADES que empezaron hace tres años ya en la puerta de la guarde de Pichu, y con quienes, por las caprichosas circunstancias de esta vida y en este año, de pronto se ha creado un vínculo casi mágico que me hace sentir constantemente reconfortada, protegida y cuidada. GRACIAS.

Este año de color cambiante y sabor agridulce, ha sido un año de reencuentros en el que, de pronto, todo ha cobrado sentido, en el que mis raíces han encontrado su origen, en el que he entendido por qué soy como soy, en el que he recuperado una parte esencial de mi pasado y en el que se ha abierto una maravillosa puerta hacia un futuro lleno de buenos momentos y de "recuperar el tiempo perdido". GRACIAS por hacerlo posible.


El 2013 ha sido un año MUY INTENSO, un año de mucha madurez personal, pero sobre todo, un año en el que he tenido que lidiar con, hasta ahora, la experiencia más dura que he vivido: PERDER A MI PADRE, tal día como un 19 de octubre. Y sin embargo, y precisamente gracias a su valor, su fuerza, su lucha, sus ganas de vivir, su entereza y su saber estar hasta el último suspiro, puedo decir que su ADIÓS tuvo una parte dulce, que es la que me ayuda a sentirlo tan cerca, a recordar su mirada y su sonrisa, su olor y su voz con el corazón lleno de PAZ, y sintiendo la conexión de mi alma con la suya siempre, a cada segundo, sabiendo que me acompaña sin descanso y que voy de su mano todo el tiempo, porque así es como nos despedimos, cercanos, unidos y habiéndonos dicho todo lo que queríamos decirnos, sin dejarnos una palabra en el tintero, sin dejar de exprimir nuestros últimos segundos de vida juntos.

Aún así, cierro el balance de este año 2013 con un profundo sentimiento de dolor y desgarro en el alma, porque a pesar de sentir su presencia constantemente, me sigue faltando su abrazo, su beso, su voz, su olor, su mirada, su realidad. Es muy cruel cómo la vida te lo da todo y en cuestión de segundos te deja de vacío, se carga para siempre la interacción terrenal, el tú a tú al que estamos acostumbrados, y te deja "en bragas", sin piedad, porque por mucho que le pidas un sólo segundo más, el justo para darle un último beso, estrecharlo, mirarle, que te diga "guapa" como solía hacerlo... No te lo da. No entiende de penas ni de duelo.
Es por eso que mi 2013 se cierra extraño, incompleto, en parte vacío, con lágrimas de incertidumbre y pensamientos de "¿qué va a ser de mí sin ti con toda una vida por delante?".
Hoy escucho esta canción




Y pienso irremediablemente en ti, en lo que me has regalado, en tu esencia y su huella en mi maternidad, en tus últimos días, en tus palabras de padre orgulloso, en TI, con todo. Pienso en lo muchísimo que te echamos de menos, en el regalo que nos has hecho queriendo luchar durante dos años y medio como yo no he visto a nadie hacerlo. Sólo eso ya nos supone el mayor REGALO DE UN PADRE A SUS HIJOS. Sólo por eso, no puedo pues decir que mi 2013 haya sido sólo negativo, porque si quiero ser práctica y razonable, tal cual tú lo serías, y echarle un par de ovarios al asunto... Este año de cambios y despedidas también me ha dado lo mejor de ti: TU ALMA, TU CALOR Y TU PRESENCIA CONSTANTES, TU SONRISA ETERNA, TU MIRADA EN PAZ Y TU AMOR. GRACIAS PAPÁ. GRACIAS SIEMPRE.

La vida es un continuo devenir, un ciclo, un toma y daca, un regalo con fecha de caducidad sólo terrenal. MUCHAS GRACIAS A TODOS AQUELLOS QUE HABÉIS FORMADO PARTE DE LA MÍA EN ESTE AGRIDULCE 2013. Y, eso sí, disculpadme por cada vez que no haya sabido o no haya podido estar a vuestra altura. Gracias por ser y estar, por dejar parte de vosotros en mí y enriquecer mi alma.


¡¡FELIZ 2014!! MIS MEJORES DESEOS PARA VOSOTROS Y LOS VUESTROS.

CON M DE MAMÁ y B de BALANCE





24 de octubre de 2013

¡GRACIAS!

La vida tiene altos y bajos, y en esas subidas y bajadas te encuentras con personas que las hacen más llevaderas y a veces con personas que las hacen un poco más costosas. Yo tengo la suerte de poder contar con muchas personas del primer tipo, si no muchas, al menos las suficientes para hacer que mi vida tenga más sentido en momentos en los que nada te consuela. Hace una semana viví la pérdida más importante de mi vida: mi padre marchaba a su estrella después de una larga lucha contra el cáncer. Sobra decir que ni los días previos, ni los que les han seguido, fueron o están siendo fáciles. Sin embargo, y a pesar de todo, he de dar las GRACIAS bien alto y bien claro por como fue sucediéndose todo. Y he de dar las GRACIAS por tener la suerte de contar con PERSONAS REALMENTE ESPECIALES, que me (nos) hicieron sentir querida, cuidada, protegida y acompañada. Algunas llevan toda la vida conmigo, otras llegaron a ella hace poquito y, sin embargo, las siento como si llevaran en ella años. Así que desde aquí lanzo mi humilde homenaje a todos vosotros. GRACIAS POR SER, ESTAR, ACOMPAÑAR, SENTIR, PERMANECER (que no figurar), QUERER, ABRAZAR, SONREÍR, LLORAR, CUIDAR DE MIS PITUFOS, PREOCUPAROS, ADELANTAROS y, en definitiva, NO DEJARNOS SOLOS, pero de verdad, sin pretensiones. GRACIAS primero de todo a MIS HERMANOS, por ser los más valientes, luchadores, campeones y tener toda la fortaleza del mundo para ser capaces de, a pesar de todo, sonreír. GRACIAS a ROBERTO, por cuidarme y quererme tantísimo, y por ser la mejor pareja y el mejor padre del mundo mundial. GRACIAS a MAICA, PACA, SUSANA, SANDRA, HELEN y GUILLE (por ser los mejores amigos del mundo) y junto con OLGA y JOSE por cuidar, querer y mimar tanto a Pichu y Rubiazo mientras estos días se iban sucediendo con la incógnita de "por cuánto". GRACIAS A MIS PRIMAS y TÍA, Eva, Mar, Amparo y Consuelo, por ESTAR SIEMPRE. GRACIAS a ESTER y JOSE, SELI, CAROL y GERARDO, MARY, ESTELA, HELEN y JOSE, SANDRA y GUILLE por venir a hacer más llevaderos los ratos del fin de semana, y por estar siempre, en lo bueno y en lo no tan bueno. GRACIAS a TODOS LOS COMPIS DE LA PATACONA, del GRAU y del SAN JUAN, por sacar un rato largo, dejando de lado familias y demás, y venir a acompañarnos y darnos todo su cariño. GRACIAS a TODOS AQUELLOS QUE VINISTEIS A ACOMPAÑAR A MI PAPI en su marcha, y en su cumpleaños, pero de corazón, de verdad, y no por quedar bien o pura inercia de acto social. GRACIAS a todos aquellos que habéis estado también cerquita nuestro con vuestros mensajes, llamadas y palabras, que sois muchos. Y GRACIAS ESPECIALES a mi grupo de MADRAZAS. No sólo por su acompañamiento durante todos estos días, sino por haber tenido el detalle más lindo del universo con mi PAPI: enviarle FLORES, un precioso ramo de rosas que lo ha acompañado hasta el final de su viaje aquí en la tierra, junto con una CARTA preciosa que sólo confirma lo grandes que son y el ALMA tan linda que tienen. Y GRACIAS MAJO, por buscar un ratito y acercarte a darme un abrazo y un beso, y poner "cara" a vuestros sentimientos y vuestro cariño. De verdad, GRACIAS POR HABER HECHO TODO MUCHO MÁS FÁCIL, o al menos, más llevadero. MIL BESOS Y ABRAZOS. OS QUIERO.