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6 de marzo de 2014

El mundo 2.0 o cómo ser una madre friki y no parecerlo


No he podido evitarlo. Ya estoy sumergida hasta las trancas en este mundillo, así que me faltaba el reclamo de mi amiga Paula, sí la de la bragafaja, en esta nueva iniciativa que arranca en su blog (lee AQUÍ) sobre intercambio de opiniones sobre nuestra experiencia con el mundo 2.0, para lanzarme a la piscina sin flotador y gritarlo bien alto: ¡SOY UNA MAMIFRIKI! Es lo que hay. ¡Ah! Negaré cualquier evidencia de ello en público. (El estigma no es fácil de esconder, pero puedo probar).

Pues mira tú por donde hace no demasiado escribí una entrada dedicada exclusiva al apasionante mundo de las TIC, que os invito a leer para que conozcáis de pleno mi grado de analfabetismo 2.0. 
Vamos a ver, Paulita, que me pides unas cosas. ¿No te das cuenta de que con esta sección se nos descubre el pastel del que muchas hemos renegado tanto tiempo? Todo sea por nuestra amistad 2.0 que ya ha pasado a plano 1.0. Sí, sí, también he caído en el maravilloso (que lo es) mundo de las desvirtualizaciones. Una vez más, es lo que hay.
Ahí va mi experiencia pues.
"Había una vez una chica, relativamente moderna, a la que le gustaban más una libreta y un boli que a un tonto un chupa-chup (que sea Kojak por favor). Una chica que fue creciendo al ritmo que los avances tecnológicos entraban en su casa, pero sin estridencias: ordenador, móvil, internet (¿o fue al revés?), google, messenger, y demás... Así que pronto cambió sus libretas por el PC, que al fin y al cabo, los textos de prosa poética ocupaban menos en este soporte.
Con el tiempo, muuuuuucho tiempo, conoció al amor de su vida, tontearon aprovechando los mensajitos de móvil tan en alza entonces, vivieron un tiempo "en pecado", se hicieron cuentas de facebook como todo hijo de vecino, lucharon contra ciertas inclemencias de la vida y la salud, se casaron y, tiempo después tuvieron hijos. 
Entonces, y sólo entonces, esta chica, mejor mujer, decidió hacer caso a una buena amiga que insistía hacía ya tiempo para que abriera su propio blog (¿esto qué es lo que es?) y se lanzara a escribir sobre su día a día, compartiendo con el mundo su aventura de ser madre, trabajar fuera de casa, ser mujer en este siglo e intentar llegar a todo sin morir en el intento...
Y aquí estoy. Yo, la que pensaba que buscar novios por internet era una frikada de tres pares de narices, la que no se fiaba ni de su sombra y marcaba todos los correos como spam, la que al abrir facebook pensó que aquello no podía ser ni más raro ni más difícil... Aquí me hallo: haciendo AMIGAS por interné, gracias a twitter y el blog. Convertida en friki total. Renegando de mis "antaño" ideales que decían que "ni de coña me pongo yo a quedar con gente que haya conocido por internet, menudo peligro". 
Ajá... Primera desvirtualización hace unos meses: mi amiga (sí, así es, os digo que soy freak de catálogo) MaJo de La alcoba de Blanca. Segunda desvirtualización: evento de Madresfera en Valencia el 25 de enero: Mónica, como organizadora, Carol de Ymimundocambió y otro puñadito de bloggers, y para rematar la tarde, mi amiga (yes, I know, I' m much more than a freak, no remedy) Paula superwoman y olé. Sí, la mismita a la que fui a visitar el sábado pasado a Madrid. 
Sí, confieso, ¡TENGO AMIGAS BLOGUERAS QUE HE CONOCIDO POR INTERNET! OH MY GODNESS!! Esto es peor que meetic. Y tengo la poca vergüenza de seguir pensando que lo de las relaciones amorosas a través de internet me huele a chamusquina. Pero ¡si esto es lo mismo, alma de cántaro! O peor: grupo de madres que hablan de tetas, leche, horas sin dormir y del mundo en general, con el único punto en común de ser madres (que no es poco oigan, todo un marronazo en ocasiones).
Y lo mejopeor: ¡muero de ganas por desvirtualizar en breve a Vero Trimadre30, y Blanca Los Ángeles de la Sierra!, y a María Mamá y RRSS y Vero Mixka si no están pariendo, en una PARTY que ha organizado otra madre loca, LNSN, y a la que asistiremos un puñado grande de nosotras. Conoceré en persona a muchas más, algunas de las cuales ya conozco incluso por wassap (otro gran frikinvento), y me quedaré con ganas de achuchar a otras que, por lejanía, no estarán, como mi querida Pao, de Muriel y Yo, que está al otro lado del charcAZo.
¡Lo seeeeé! Se me está yendo de las manos, soy totalmente 2.0 a pesar de haber sido la más reacia, y en breve estaré en convenciones del tipo Comic Con vestida de Lisa Simpson o Xena la princesa guerrera (juro que esto no ocurrirá... ¿no?)".
Así ha cambiado mi vida el 2.0. Ahora soy más friki (mucho más) que hace unos años, pero también he conocido a personas maravillosas, me he enriquecido leyendo experiencias de todo tipo sobre la maternidad y la vida, y, sobre todo, he afianzado algo en lo que ya creía: LA AMISTAD VA MUCHO MÁS ALLÁ DE UN CAFÉ DIARIO. Porque cuando somos adultos (in)maduros y (ir)responsables nos cruzamos con personas fantásticas, en situaciones inesperadas, que se convierten en auténticos regalos para el alma. Más allá del 2.0 o la alineación de los planetas en Marte.

Aquí tienes, Paula, así ha cambiado mi vida, personal, gracias a este mundo loco de las TIC.
Con M de Mamá y F de FREAK

21 de noviembre de 2013

La Maternidad de la A a la Z: F de Filosofía


Hay cosas que es mejor tomarse con humor y FILOSOFÍA. Es eso o acabar cazando moscas y metiéndolas en bocadillo (lo sé, esto último es un pelín asqueroso, pero ha salido solo).
En la vida de toda madre hay momentos gloriosos, pero de verdad, sin ironías, y momentos gloriosos un tanto "fake", vamos que son de los que te dan ganas de volver a meterte en la cama. No, en la cama no que en seguida tengo al Rubiazo pidiendo teta. De lo que dan ganas es de independizarse. Tal cual.
Cuando empecé a estudiar FILOSOFÍA allá por los tiempos de Mari Castaña, esos en los que los padres no éramos tan puñeteros ni cuestionábamos cada palabra o acto de los maestros, ni pensábamos que su única faena era inventarse maneras de traumatizar a los niños... Bueno, pues eso, que en esos tiempos en los que a los maestros aún se les brindaba la confianza del buen hacer y el beneficio de la duda, a mí me enamoró la asignatura de FILOSOFÍA (que no la profesora, mira tú por donde, pero a mi padre no se le ocurrió jamás ir a ponerSE en evidencia). Me gustaban todas esas divagaciones y disertaciones que esos señores con nombres de astronauta, lo menos, soltaban por sus boquitas y plasmaban en libros que yo luego tenía que leer y estudiar. Platón, Rouseau, Habbermas... Sólo os diré que la nota más alta de mi examen de selectividad fue la de FILOSOFÍA, y yo era de ciencias purísimas.
En fin, que desde que la FILOSOFÍA entró en mi vida descubrí un maravilloso universo paralelo en el que TODO tiene cabida, en el que todo es posible, todo es cuestionable, todo existe, todo no existe, todo se transforma, todo cambia y todo se mantiene. Y en esas estoy, en convertir mi MATERNIDAD en EL MUNDO DE SOFÍA, a ver si con el símil ciertas situaciones dejan de romperme esquemas. Vamos, que he decidido (de hecho, lo hice hace ya un tiempo) que o me tomo las cosas maternales con cierto humor y muuuuucha FILOSOFÍA o que tiemblen LOS PILARES DE LA TIERRA, porque el rugido ás bravo de cualquier animal no sería nada comparado con mis decibelios infinitos.
A veces, las situaciones candidatas a los PREMIOS FILOSOFÍA se dan por desgracia en la misma semana con pocos días de diferencia, o puestos a hacerlo bien, en el mismo día.
Por orden estricto, de izquierda a derecha y empezando por arriba, aquí van los nominados de la semana pasada al PREMIO FILOSOFÍA DE NOVIEMBRE:

1. Con S de Serpiente: Separar la cama de tu hija, de la pared, para limpiar y encontrarte una serpiente de mieeeeeeeerda juguete, de esas articuladas que con un mini soplo de brisa se mueven. Para alguien con fobia a estos repugnantes reptiles, o eso yo, esto es una situación delicada a la par que traumática. Mi reacción fue quedarme helada, blanca, sin poder moverme... hasta que la bendita FILOSOFÍA bajo de su universo estelar a tocarme el hombro y decirme bajito al oído: "so gili, que es de juguete". En mi defensa diré que está serpiente llevaba unos días desaparecida y, como comprenderéis, no pensaba encontrármela justo yo y ahí. Por cierto, no la saqué con mis manitas, la saqué a "aspiradorAZos" por si cobraba vida en algún momento.

2. Con P de puta Puñeteraserpiente: Porque a día de hoy sigo sin aclarar el misterio de la mano negra, y no sé quién tuvo la brillante idea de meter la puñeteraserpiente en el armario en el que guardamos el aspirador. ¡Puñetera casualidad! Dos veces en un mismo fin de semana es "too much" incluso para una madre que está cursando a distancia el MÁSTER EN FILOSOFÍA MATERNOCASERA.

3. Con C de Coca-cola: Abrirte una coca-cola cherry limited edition (compra-capricho producto de la más pura envidia desde el momento en que mi hermana pequeña, con toda la intención del mundo mundial, decide mandarnos una foto por wassap de su estupendo hallazgo), beber un par de sorbos, que te encante y perderla. Sí, por culpa de la estupenda manía que tenemos todas las madres de hacer 25 cosas a la vez, conforme van saliendo a nuestro paso, y no acabar ninguna. Pues nada, conseguí localizar la "coca-colita" cuando ya estaba más caliente que Lorenzo en agosto. Ahí... perfectamente colocada... como un cosmético más... Waiting for nothing la pobre! Me lo tomé con FILOSOFÍA, of course, pensé "en realidad, queda ideal sonde está, le pega mil al baño".

4. Con D de Desteñida: que es como se me quedaron 7 prendas blancas, sí 7, ni una más (gracias al cielo) ni una menos (por desgracia), después de separar la ropa para meter SÓLO LA ROPA BLANCA a lavar Y QUE UN PAÑUELO TRAIDOR en plan furtivo, y con premeditación y alevosía, se colara en el turno equivocada. Sé que no fue sin querer, sé que escuchó mis pensamientos cuando minutos antes dudé entre conservarlo o retirarlo... Pedazo de cab, porque no sólo se cargó 4 camisetas mías y una chaqueta de un blanco inmaculado, también destiñó un polo de Papi y una camiseta. Y entonces FILOSOFÍA vino y me dijo: no hay mal que por bien no venga, ya te ha ayudado a decir él solito... ¡muerte al pañuelo! Y así fue.

5. Con M de Macarronada: aunque podía ser también "Con F de Fregadero", porque efectivamente, lo que se ve en la foto es casi medio kilo de macarrones en la pila del fregadero, junto con dos tazas esperando su fregado. Y no, no he inventado ni sigo ninguna técnica de cocina moderna como estos que dicen que usan el lavavajillas para cocinar. El resultado de hervir pasta y que acabe donde no toca se llama "los dos escurridores de pasta están en proceso de lavado dentro del lavavajillas, ¡improvisemos metodologías!" o lo que es lo mismo: intentar tirar el agua de la olla con la ayuda de una pala haciendo de muro de contención. Y lo mejor es que esto ocurrió a continuación del fenómeno "destiñe"... ¡una emoción! FILOSOFÍA, siempre tan atenta, apareció en el justo momento en que empezaba a abrir la boca para gritar y, muy sabiamente, me dijo "hoy os toca día depurativo, coméis fruta o nada, los macarrones para las criaturas". Ese día me metí unos pantalones que desde hacía cuatro años no me cerraban.

6. Con N de "Nomelocreo": que, evidentemente y comprensiblemente, es lo que dije cuando vi salir a Pichu de esta guisa del cole, mientras intentaba recordar si por la mañana la había dejado con vaqueros azul oscuro o con leggins gris clarito... La historia es que, como mami maestra, soy firme defensora de que los niños salgan sucios del cole (entendedme bien), porque eso es signo de que lo han pasado bien: pintura, plastilina, arena... Y yo jamás he regañado, ni lo haré, cuando vienen "de la guerra", peeeeeeeero... Teniendo en cuenta que de ahí volábamos a por Rubiazo, y de ahí a música, sin previo paso por casa, y que yo, por primera vez, no llevaba muda de repuesto para Pichu... Pues nada, entre FILOSOFÍA y yo cogimos a Pichu por los tobillos y cual saco de patatas, la volteamos, sacudimos e intentamos disimular a base de golpe de toallitas lo obvio: mi hija es una cochina, eso sí, una cochina FELIZ, MUY FELIZ.

Ahora decidme, ¿es o no la FILOSOFÍA parte de la vida de toda madre moderna? 

Por cierto, os invito a votar entre los 6 candidatos y ayudarme a elegir el ganador de esta edición de los PREMIOS FILOSOFÍA DE NOVIEMBRE.

Un abrazo,

CON M DE MAMÁ y F de FILOSOFÍA.






6 de noviembre de 2013

La Maternidad de la A a la Z: Y de ¡Yupiiiiii!


Sobra decir que, para esta edición, voy a tener que ahorrarme las acepciones que mis queridos ocupantes de sillón de la RAE tienen por costumbre cederme con cada palabra que elijo. ¿Que por qué? Obvio, gente. Ya me diréis cómo definiríais vosotros ¡YUPIIII!
He elegido ¡YUPI! porque ése es el grito de guerra de mi voz interior cada vez que algo inesperado (o no tanto), desafortunado y/o inoportuno trunca mis planes de madre y me hace desviarme del plan original o, simplemente, retrasa todo inevitablemente o, con el corazón en la mano, me toca los ovarios bien tocados. 
¡YUPI! Es lo que he dicho esta mañana cuando, a un minuto de salir por la puerta, me ha llegado un tufo a mofeta (podrida, además) que tiraba para atrás, he mirado al Rubiazo, me ha sonreído y no ha hecho falta nada más: "¡YUPIII! Habemus caca..." No es necesario que os explique que he pasado de ser yo a ser Taz de Tazmania, por lo de ir como un torbellino digo. Bueno, y por el aspecto también. 
¡YUPI! Es lo que dije cuando el fin de semana pasado, contra todo pronóstico, "aterrizamos" en Dinópolis a la hora prevista (sí, lo habéis adivinado, aún estamos celebrándolo) y al salir del coche descubrimos que el Rubiazo tenía pinta de "quiero tener fiebre". Y aún sonó más fuerte en mi cabeza el ¡YUPIIIIIII! cuando pasado un rato largo y una vez dentro de las instalaciones... El Rubiazo logró su objetivo: "Habemus fiebre". Bueno, pobre, #malamadre que soy... En realidad, el objetivo fue más de sus muelas (sí, mi rubio sólo tiene dos dientecitos abajo, cuatro arriba y pasa de completar en orden, va a salto de mata). 
¡YUPI! Es lo que volví a decir cuando metí la mano en la bolsa del carro, la de los "por sis" y... ¡Tachaaaán! ¡Que "no" habemus paracetamol! ¡Que se ha "quedao" en la entrada de casa! Re-¡YUPIIIII! 
¡YUPI! Es lo que dijo Papi (y yo le hice los coros), cuando consiguió que le dejaran salir del recinto en busca de una farmacia, después de un buen pateo, llegó al coche y entonces, y sólo entonces, descubrió que ¡¡las llaves del coche las tenía yo!! Así que, como gracias al cielo, Teruel YA existe, se fue a pie en busca del paracetamol porque el parquecito en cuestión está cerca de viviendas habitadas. Nooooo, no se fue de puerta en puerta en plan "Trick or treat?" (por lo de la coincidencia de fechas más que nada), se fue a una farmacia como toca. Pero la otra opción hubiera molado, ¿que no?: 
- Ding, doooong 
- Hola, mmm.. Dígame, qué quería? 
- Trick or ¿paracetamol para niños? 
- :$ 
¡YUPI! Es lo que digo si voy sola con ambos pipiolos en el coche porque a Pichu le toca música, y ellos ya van calentando motores y afinando el aparato fonador; es decir, Rubiazo hace el papel de los tres tenores a la vez berreando con toda su potencia, y Pichu va cantando, pero de verdad, canciones inventadas sin ningún tipo de sentido en cuanto a contenido, bastante afinadas (gracias al cielo) y yo empiezo a ver bolitas de colores fosfis por todas partes, y la cabeza llega a darme giro de 360 grados y empiezo a levitar. 
¡YUPI! Es lo que mi alma contenta grita cuando, después de 30 minutos de reloj dando vueltas, no encontramos sitio para aparcar, se hace la hora de que Pichu empiece su clase y el panorama es éste: Ambos sopa en el coche, Pichu casi ni respira del estado "karmático" en el que ha entrado por lo que aunque grite su nombre alto y claro no hay "tutía", ni siquiera hay sitio en los 800 vados de la calle de la escuela de música y yo... Yo sólo quiero pillar un avión y aparecer en Jamaica. 
¡YUPI! Es lo que he pensado, en voz alta, hace un ratito cuando, después de ir adrede a mercawoman a por leche de soja y pañales, he llegado a casa con un montón de cosas más y sin leche y pañales. Así que como ya no me da tiempo a aparecer por el "superete" antes de que empiece la jarana de la tarde, ¡YUPI! será lo que gritaré con potencia suficiente para que me consideren persona "no ZAS" en el momento en que Rubiazo decida necesitar un cambio de pañal. 
¡YUPI! Es lo que van a gritar mis tres tesoros cuando descubran que de lo generosa que he sido metiendo lentejas en la olla, tenemos lentejas para alimentarnos tres meses, y eso contando que comemos mediodía y noche, y que no invitamos a nadie (es que invitar a lentejas... pelín mal, ¿no?). De hecho, el que gritará con más emoción el ¡YUPI! será Papi, porque si hay algo en esta vida que le encanta comer... NO son lentejas. 
¡YUPI! Es lo que acabo de chillar (junto con un "su pu madre") ahora que acabo de caer en que hoy hace justo una semana que tenía que haber hecho una llamada relativamente importante (¡¡YUPI, YUPI, YUPIIIIIIIIII!! ¡Aaaaaaagh!). Cabeza de chorlito… 
¡YUPI! Porque soy consciente de que hay algo que se me está escapando y olvidando relativo a esta tarde (cole, guarde, meriendas, música y demás) y no consigo averiguar que es, por lo que, como este tipo de sensación, muy común en toda madre, no suele ser en balde... En unas horas igual os llega una ¡¡YUPIIIII!! que os revienta el tímpano. Sí, efectivamente, entonces seréis vosotros quienes gritaréis:


CON M DE MAMÁ





19 de septiembre de 2013

La Maternidad de la A a la Z: W de Walking dead


En realidad esta entrada AZ iba a llamarse W de Wassap, peeeero una de mis madrAZas Ohaneras, Bea, mamá de dos, se me ha adelantado y, como la razón y la persona por las que su post se llama así son muy importantes para mí (loviu Morada), he pensado que la entrada de Bea merece ser única, ni siquiera repetida en posteriores ediciones, así que... ¡Maaaarchando una de "remasterización" para el AZ!

Además, como todo en esta vida tiene un lado positivo, levantarme a por el antitérmico y descubrirme unas ojeras de metro y medio de profundidad, bolsas tamaño carrefour, la piel de un tono verde grisáceo y la mirada perdida (en Sebastopol, por ejemplo) ha inspirado el look que hoy luciré en la reunión de padres que tengo en unas horas. Y sí, estoy escribiendo esto de madrugada, entre jeringuillazo de suero y jeringuillazo de motilium al pobre Rubiazo, que ha tirado hasta el calostro entre ayer tarde y lo que llevamos de madrugada. Por aquí sólo son las 5:00 y llevo una media de 45 minutos dormidos, así que estoy tan desvelada y tan perjudicada que o escribo y saco el alien que llevo dentro o me piro a recorrer mundo.
Pues precisamente por todo esto, creo que cae por su propio peso que mi AZ (II) de esta 13ª edición no podía ser otro que: W DE WALKING DEAD. (¡Dios! Visto así de grande acojona acongoja un poquito...).


Y si encima miras la foto, apaga y vámonos. Pero es que esta es la más representativa de mi estado actual, o sea que imaginad en unas horas: los padres salen corriendo fijo (jijiji...).

Según WIKIPEDIA:

The Walking Dead cuenta la historia de las secuelas de un apocalipsis zombi, siguiendo a un pequeño grupo de supervivientes que viajan a través de Estados Unidos en busca de un nuevo hogar, lejos de las hordas de zombis. Tras despertar de un coma en un hospital abandonado, el oficial de policía Rick Grimes se da cuenta de que el mundo que conocía no existe, está ahora devastado por una epidemia zombi de proporciones apocalípticas. A las afueras de Atlanta, un pequeño campamento lucha por sobrevivir mientras los muertos-vivientes los acechan a cada momento.9 Dicho grupo, guiado por Shane Walsh (interpretado por Jon Bernthal) cambia su liderazgo cuando el ya dado por muerto Rick Grimes aparece de la nada. Mientras su situación se vuelve más y más sombría, la desesperación del grupo por sobrevivir les obliga a hacer cosas que en su vida anterior a la plaga zombi no se habrían imaginado hacer jamás.

Vamos, que en cuanto me vean aparecer por el colegio dan la voz de alarma y: o bien creen que están grabando aquí la versión española o piensan que me han abducido/convertido los WALKING DEAD y van a por mí.

Así que como mi aspecto sólo puede ir a peor en las horas que me quedan para la reunión de "bienvenida" a mis papis, he pensado que ya puestos, voy a hacer las cosas bien: ¡voy a hacer una reunión con espectáculo WALKIND DEAD! Sí, un rollo "pasaje del terror".
Lo primero será hacer una lista de lo que necesito:

1. Disfraz y maquillaje WALKING DEAD: los tengo. El maquillaje va de serie: ojos muy rojos con todas las venitas marcadas, ojeras morado-verdosas, bolsas bajo los ojos del tamaño del acueducto de Segovia y piel cetrina. Sólo tendré que dejar que el próximo vómito de Rubiazo me roce el pelo y así el cardado será más auténtico y durará más. En cuanto al vestuario, idem, me dejo puesto el camisoncito que llevo y lo aderezo con "lo que caiga" en la próxima expulsión rubia. El olor a rancio/agrio también lo llevo incorporado, por mucho que frote y perfume, que son muchas horas ya.

2. Decorado: lo tengo. Es lo que tiene ser an English teacher y llevar años en el cuerpo (serrano y olé), que me salen las Halloween decorations hasta por las orejas. Es cuestión de colocar todas las telarañas que he acumulado a lo largo de años de ejercicio, apagar luces y entornar marquesinas, encender unos velones de los de procesión de Semana Santa, colocar el esqueleto del laboratorio y llevarme el pollo troceado que no llegué a usar ayer porque ya no me daba la vida con tanto vómito, lavadora y mocho.

3. Ambiente: lo tengo. Esto también va a ser fácil. Es la suerte de haber sido una loca fan de Michael Jackson en mis tiempos mozos, el Rey de los WALKING DEAD por excelencia, y en todos los sentidos, "pobret meu". Haciendo uso de los recursos TIC del aula, tan en alza, y marcándome así un tanto en la presentación, proyectaré Thriller en la PDI mientras los papis (1%) y mamis (99%) toman asiento; y cuando me cerciore de que están todos sentaditos y comenzando a mutar al estado catatónico, entonces entraré bailando a lo WALKING DEAD por la puerta, entre una nube de humo BLANCO, que lograré golpeando dos borradores a tope de tiza, cosa que, por otra parte, contribuirá a que mi alergia al polvo se ponga en nivel altísimo y los ojos me lloren tanto que estén a punto de salirse de sus órbitas. Más realismo imposible. Y de ahí a urgencias a por un pinchazo de urbasón en mi culoflan.





Sinceramente, ¡creo que la reunión va a ser un éxito!. Y aunque no sea capaz de decir dos palabras seguidas sin titubear, tartamudear, equivocarme o bostezar, seguro que se llevan súper buena impresión, y que consigo crear un ambiente de confianza tal que igual me piden hasta que sus retoños duerman en el cole. 
Ya os mantengo informados de cómo queda el asunto. Si puedo me grabo en vídeo y lo cuelgo, y así disfrutáis del espectáculo también. Eso sí, siento deciros que vamos justos de matrículas en el cole, así que no solicitéis cambio a mi clase porque no nos da "pa más".

Quería aclarar que, de todas formas, no soy la única madre WALKING DEAD que va por el mundo, es más, diría que quitando de las famosas y tres o cuatro mamás "florero", el resto de mortales disfrutamos de este físico encantador todos los días, y más concretamente los días de "festipower" nocturna, con tarde preparatoria/premonitoria y mañana de continuidad. Lo que pasa es que a estas alturas de la vida, y haciendo uso del famoso "de noche todos los gatos son pardos", pues aprendemos a disimular con gracia estos pormenores. Bueno, bueno, nenis, tengo que decir que en realidad no todas, ¿eh? Así que a ver si nos apuntamos a cursillos de maquillaje o nos tragamos unos cuantos turoriales de youtube, y nos evitamos ir por la vida de WALKING DEAD carnavaleras, que también las hay.

Lo dicho, voy a seguir con la caracterización, que toca jeringuilla de suero y motilium y con suerte me cae algo.

CON M DE MAMÁ y W de WALKING DEAD









18 de septiembre de 2013

La Maternidad de la A a la Z: X de "llámalo X"


Para la 13ª edición de mi DICCIONARIO FAVORITO he querido arriesgar con esta fantástica y "bien aprovechada" letra de nuestro alfabeto, la X, y todo gracias a Pichu, que ayer me dejó ojiplática cuando al preguntarle "¿qué habéis comido de segundo plato?", nos respondió "¡chichi!". Casi muero ahogada con el trozo de "chichi" que estaba masticando. 
Ya sé, ya sé... Estaréis pensando "¿Y bien? ¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?" Fácil, muy fácil. Aquí va la eXplicación. Eso sí, aviso de que esta entrada no tendrá la estructura "AZ" habitual en mí, es decir: no hay definición (vamos, si alguien encuentra en algún diccionario las acepciones de LLÁMALO X que hable ahora o que calle para siempre), ni va a aparecer la palabrita de marras en cada párrafo del post, ni tampoco cada dos líneas. Así que hoy os pido un sencillo ejercicio de memoria: recordad que mi elección es LLÁMALO X porque desde este momento no vais a verlo escrito hasta que no acabe mi rollazo. He dicho.
Retomando mi motivación inicial para decantarme por la X, os contaba que me vino a la cabeza en el momento en que Pichu pronunció la palabra "chichi". A ver, ¿cómo puedo decir esto sin que haya malas interpretaciones...? Nada, ¡a bocajarro! ¡Es que no puedo soportar esa palabra! Bueno, ni esa ni otras muchas palabras y/o expresiones tales como: momir, ¿está meno?, guau-guau (por perro)... y ese largo etcétera de lenguaje de bebé que adoptamos los adultos (¡ojo!, que conste en acta que esta vez no me incluyo) cuando hablamos con nuestros enanos. Creo que quizás es por el hecho de ser maestra, tener compañeras, maestras de infantil, que comentan lo "fatal" de hablarles a los niños así y en diminutivo, y haber tenido alumnos que con determinada edad aún usaban esas palabras en vez de las correctas. 
El caso es que supongo que por todo eso puedo decir que me parece estupendo que el mundo en general diga chichi en vez de decir filete, pechuga o cordon bleu, pero que lo diga Pichu... ¡Me da un ataqueeeeeerrrrrrrrr!
Yo he intentado, en un esfuerzo eXtraordinario, deducir cómo sale la palabra "chichi" de "carne". Y éste ha sido el resultado:
                         CARNE... carneCITA... CICIta... CHICHIta... CHICHI


O eso o alguien muy aburrido y con mucho tiempo (ese alguien, pues, NO era padre/madre) se dedicó a escribir una larga lista de palabros infantiloides con fonética pegadiza y a pasearse por los parques de medio mundo haciendo que funcionara el boca a boca.

En realidad, mi gran trauma no viene con "chichi", que al fin y al cabo, ya ves, hablamos de un trozo de carne que muy posiblemente siga en el plato del retoño al que, en intento de un poco de "manoizquierda", su progenitor intenta venderle que está de muerte y lo hace endulzando el sonido. No. Mi gran trauma con las "bebepalabras" son los términos que se usan para designar al órgano genital femenino, la tan eXtremadamente desconocida: VULVA.
Porque en el caso del órgano genital masculino, si los papis no queremos decir pene, como mucho tenemos: chufa, pilila o pito, con sus respectivos diminutivos y poco más. Luego ya, de mayores, y teniendo en cuenta la tendencia cochinota del género macho, su órgano pasa a tener más títulos nobiliarios que la Duquesa de Alba, pero esto ni es el caso que nos ocupa ni creo que merezca mucho más estudio: "es lo que hay".
Pero si hablamos de la vulva... ¡Áaaaaaaaaangela Maríaaaaaaaaaaaaaaa! Es para ponerse a llorar de miedo con los nombrecitos que, vete tú a saber por qué eXtraña razón, les da por adoptar a las mamis modernas/papis modernos:
  • Flor. ¿Perdón? Muero si pienso en un jardín con semejante flora, señores, y no entro en detalles (ni en el jardín).
  • Palomita. ¿De la paz? ¿O de las que revolotean alrededor de las farolas por las noches, las primas feas de las mariposas? Y ¿dónde tiene el pico esa palomita? Dejémoslo, que prefiero seguir viviendo en la ignorancia.
  • Pepita. ¿De qué? ¿De oro o de chocolate? En cualquier caso, no me quedaría con ninguna de las dos.
  • Culete de delante (y culete de detrás). ¿Mande? Si gustan más, casi que a la próxima directamente utilizan una perífrasis verbal para nombrar cualquier parte del cuerpo. Mira, por la misma regla de tres, yo a los brazos a partir de hoy pienso llamarlos "piernas de arriba", ya veréis qué diver van a ser las clases de conocimiento del medio.
  • Rajita. ¿Que al culo lo llaman "ojito"? ¡¡Por favooooooooooooooor!!
  • Peseta. Vale, mi culo a partir de ahora no es culo, es euro. No, mejor dólar, más internacional y algo menos devaluado.
  • Chichi. ¿Y ahora qué? ¿Seguro que queréis seguir llamando a la carne "chichi"? Yo iría pensando en darle un giro al asunto, corazones.
  • Chumino. Lo siento, pero ¡no se puede ser más choni! No me digáis que éste no es especialmente feo.
  • Figa ("La figa ta tiaaaaaaa!"). Muy "valencianote" y tal, pero no acabo yo de sentirme demasiado higuera que digamos (figa es higo en valenciano/catalán).
  • Parrús/a. Éste está a la altura de "chumino"; comparten podium en chonismo de barrio.
  • Patata. ¡Marchando un pincho de tortilla españolaaaaaaaaaaaa! ¡Oído cocinaaaaa!¿Pero estamos locos o qué?
  • Chochete. La madre de todas las acepciones, la "más mejor" sin duda alguna, ya que traspasa lo puramente físico y anatómico y pasa a ser un nombre cariñoso con el que dirigirte a tu hija (emoticono de wassap de gritoooooo)... ¿Por qué? ¿A que a nadie se le ocurre decirle a sus hijos "¡vengaaaaa, Pene, Vulvaaaaaa, a cenaaaaaaar!"? Pues entonces, "te quiero chochete" tampoco mola mucho, ¿eh? Vamos, a mí no me haría ni puñetera gracia.
Podría seguir, pero es que conforme escribo una me vienen a la memoria un par más, y así no acabo ni mañana, chochetes. 

Bueno, y ahora poniéndome seria y hablando con el corazón en la mano... ¿Qué mensaje creéis que estamos transmitiendo a nuestros hij@s cuando en nuestra casa las palabras pene y vulva son tabú? ¿Por qué no podemos nombrarlas libremente y hemos de buscar eufemismos, a veces ñoños y empalagosos? ¿No pensáis que igual, en los casos en que hacemos tabú una palabra tan normal por vergüenza, tendríamos que cambiar el chip para que el mensaje que les llegue a nuestros hijos sea de normalidad hacia sus cuerpos, hacia su intimidad y hacia su seXualidad?

Dejémonos entonces de disfrazar palabras y ayudemos a nuestros hijos a tener un vocabulario rico y real, a madurar por medio del lenguaje, que ya bastante "deformAO" lo tenemos las actuales generaciones.
Y, en todo caso y ante la duda, si no sabes qué nombre darle a algo por absurdo pudor o por ñoñería o por morriña porque tu bebé se hace grande, LLÁMALO X, que para eso fue concebida esta letra: para despejar incógnitas.

Y... OHANA FOR EVERYBODY!! OOOH YEAAAAAAAAAH!


CON M DE MAMÁ y X de miXta ( y de LLÁMALO X)





8 de septiembre de 2013

Remedios caseros para llegar a ser (o parecer) una MQMF


¿En serio me vais a hacer que explique qué narices es una MQMF? ¿Y si os doy la peli de American Pie de referencia y así, además de reíros un rato, lo descubrís solitos?
Bueno, para los/as que van mal de tiempo les daré una pista, teniendo en cuenta que estamos en horario infantil. Digamos que una MQMF viene a ser la "madre que toda madre querría ser/tener", o hablando en plata: una MADRE TÍA BUENA.
Pues... ¿Y si os cuento que yo tengo unos cuantos trucos que, visto lo visto, allanan el camino al estrellato? Sí, al menos a mí me funcionan, o eso dice mi maridito, y yo me lo creo.
Como no perdéis nada por probar, aquí va mi lista de REMEDIOS CASEROS PARA LLEGAR A SER/PARECER UNA MQMF. 
Antes, eso sí, tengo que aclarar que no es que el tiempo me dé como para experimentar, sino que debido a una serie de catastróficas casualidades o de pifias varias, me he ido haciendo con esta fantástica recopilación de trucos. ¿Lo mejor? Son todos económicos y nada complicados.
¿Listas, chicas? ¿Preparadas para convertiros en auténticas MQMF, si es que no lo sois ya? ¡Siiiiiiiiií! Ready, steady... GOOOOOOO!!!! ¡Vive en una piña debajo del mar! ¡Bob Espoonjaaaaa! 
Perdón, que me dejo llevar por la emoción.


¿Qué necesitáis?

- 1 brik de leche de soja
- Crema de contorno de ojos a tope de colágeno y movidas
- Desmaquillador de ojos bifásico
- Discos desmaquilladores
- Una cucharada de yogur griego
- Perfume de bebé
- Vómito de tu hijo (a ser posible de papilla de frutas, por lo del aroma a agrio)
- Gel de ducha para pieles grasas


Remedios "MQMF":

1. Para un pelo ondulado y "fijado" sin necesidad de laca, además de una piel como la del culo (cagado) de un bebé: 
Abrir un brik de leche de soja, olvidar que lo has abierto y agitar con (mucha) fuerza, dejando que la soja caiga sobre toda tú y penetre en tu cuero cabelludo recién lavado (detalle importante), en todos los poros de tu piel (cara, pecho y brazos) y, como no, en cada uno de los hilos de tu vestido. 

2. Para un maquillaje efecto cupcake, muy de moda entre las mamis modernas: Aplicar, generosamente, crema de contorno de ojos por todo el rostro y cuello, y no darse cuenta de lo hecho hasta que, al untarte la BB cream (o crema hidratante con color, para los amigos), empiezan a salirte borlitas como si fueras un puñetero papel de magdalena.


3. Para una sensación de intensa y resbaladiza suavidad en lengua y dientes: usar contorno de ojos en vez de pasta de dientes para el cepillado "mañanero" y ser consciente de ello una vez iniciado el movimiento del cepillo. 

Como veis, el contorno de ojos tiene múltiples usos, por tanto, si compramos uno caro, en realidad, no lo es tanto, ya que ahorramos en otros productos de estética y/o higiene.

4. Para llevar la cara más brillante que una patena y oleosa hasta decir bastante: empapar un disco de algodón y usar el desmaquillante de ojos (bifásico, a poder ser, por su textura potentemente oleosa) a modo de tónico, pasando el algodoncito por toda la cara, pero bien pasado, que con una sola vez no es suficiente.

5. Para conseguir un pelo apelmazado al más puro estilo "salitre marino que vengo de hacer surf": llenar una cuchara de postre de yogur griego y ponerla al alcance de tu hijo menor que no alcanza el año, mientras le sonríes abiertamente. ¡No falla! Manotazo a la cuchara y pelo lleno de yogur en menos que canta un gallifante (el que te ha tocado por happymadre confiada y lenta).
6. Para conseguir unas naturales manchas de pigmentación en la cara, tú que siempre soñaste con pecas divertidas sobre nariz y mofletes: empapar (pero bien empapado) un disco de algodón de perfume infantil, que es el único que usas gracias a la combinación lactancia-pituitaria, y pasarlo generosamente por rostro y cuello. No debes darte cuenta hasta que no sales de tu estado temporal de enajenación mental y flipas con la jugada. A continuación, salir a pasear sobre las 12 del mediodía en pleno mes de agosto, con Lorenzo a tope de power.

7. Para conseguir un repelente de mosquitos, y en general de cualquier ser vivo que aprecie su sentido del olfato: olvidar que tu hijo no hace mucho que ha merendado "media piscina olímpica" de papilla de frutas, dejarlo campar a sus anchas por el suelo del hipermercado, voltearlo un rato y hacerle cosquillas otro. Acto seguido tendrás el preciado remedio: vómito regurgitado de papilla agria sobre tu pelo, tu brazo, tu ropa, el pelo de tu hija mayor y su ropa. 
Momento apoteósico en que tu marido "toma prestado" un paquete de toallitas del probador de ropa para que, al menos, el repelente sea invisible.

8. Para un pelo seco, seco, seco, como el calor del interior de Spain en pleno verano: 
derramar una buena cantidad de gel de ducha para pieles grasas (que has comprado sin saber que ése es su cometido, porque tú sólo prestas atención al aroma) y dejarlo actuar el tiempo pertinente, como cualquier buen champú. ¡Ah! y darte cuenta cuando, una vez enjuagado el cabello, pasas a enjabonarte, coges el bote de gel y piensas "esto ya lo he vivido antes".

9. Para todo lo demás: MASTERCARD.

CON M DE MAMÁ y de MQMF

3 de agosto de 2013

La Maternidad de la A a la Z: A de Asensualidad (en estado puro)


La maternidad tiene muchas cosas, casi todas buenas y alguna "regulín-regulán", que dirían los niños.
De entre esas cosas reguleras que tiene, y que aunque no son muchas, a veces valen por muchísimas, está la de la ausencia de la SENSUALIDAD en muchos momentos y escenas cotidianas de tu vida, porque como decía mi padre: "Quien con niños se acuesta, "cagao" se levanta".
Vamos a ver, volviendo a los orígenes y haciendo las cosas como procede, aquí va la definición de SENSUALIDAD según los honorables miembros de la RAE:
Sensualidad.
(Del lat. sensualĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de sensual.
2. f. Propensión excesiva a los placeres de los sentidos.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Y una vez más, después de leer su definición, y también la de sensual, yo voy a hacer de mi capa un sayo y explicar qué es para mí la SENSUALIDAD en el momento en que te conviertes en madre: ASENSUALIDAD. Pero para no soltaros una chapa de las que hacen historia, he pensado que será mucho mejor que lo "ilustre" relatando diferentes momentos o situaciones en los que la ASENSUALIDAD, en su estado más puro, entra en escena inevitablemente durante la maternidad.
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 1: o momento en que tu hija, poseída por el espíritu del amor fraternal, te levanta el vestido en plena cola de la caja de mercawoman, para darle un beso a su (futuro) hermanito, y te deja en bragas culotte (¡gracias al cielo que pasé del tanga!) y con cara de ASENSUALIDAD máxima delante de todo el barrio.
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 2: o momento en que tu hijo, bebé que empieza a no serlo tanto, aprovecha que va en tus brazos para bajarte el escote del vestido+sujetador y "amorrarse" a la teta con toda naturalidad mientras tú, en mercawoman de nuevo, hablas con la madre de un alumno e intentas poner tu mejor cara de ASENSUALIDAD y glamour.
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 3: o momento en que, tras darle el pecho a tu hijo "berreón" dentro del coche, bajas en plena gasolinera olvidando abrochar tu vestido, enseñando tu sujetador maternal de un bonito y ASENSUAL color carne-abuela, y claro está, (gran) parte de tu anatomía superior, para (dis)gusto del personal presente. Lo mejor, que no te das cuenta de tu despelote hasta que no llevas un rato con el coche en marcha.
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 4: o momento en que, después de llevar más de diez minutos de plácido paseo en familia por la playa, y tras observar que la gente os mira bastante (miradas, por otra parte, que tú atribuyes a la bonita estampa que formáis rollo anuncio de clínica dental o agencia inmobiliaria)... ¡Te das cuenta de que tu vestido ha decidido darle el turno de palabra a tus tetas! Y, como alma solidaria que es, se ha "autodesabrochado". Y ahí vas tú, al más puro estilo "boys, boys, boys, nananananananaaaaa..." creyéndote toda inocente que os miran por ser el vivo reflejo del American way of life. Tócate los "güevs".
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 5: o momento en que, ¡oh, bonita tarde en un tranquilo banco!, después de estar con tu teta izquierda modo "haciendo amigos" ON, porque Rubiazo hoy va de chupitos... Decides que ya está bien y que igual un lácteo de esos sin frío te soluciona la papeleta. Y entonces, ¡pop! ¡Ya no hay stop! Al levantar la tapita y deshacerse el vacío, la cara de tu hijo, la tuya y vuestros conjuntitos veraniegos ¡son un puñetero escáparate de yogur! Y la gente... La gente pasa y sonríe (y por dentro se parte el culito).
Momento ASENSUALIDAD en estado puro 6: o momento despelote de una mami doble, que consiste en que, mientras Rubiazo lucha por hacerte más grande el escote del vestido, a Pichu le da por jugar a levantártelo por detrás, así que en menos que canta un gallo te encuentras sacando tus ocho brazos y luchando por no quedarte en pelotas... Sí, habéis acertado, ¡en mercawoman!
Es por todo esto y muuucho más que puedo decir que, efectivamente, cuando entras de lleno en la maternidad, el concepto de SENSUALIDAD pega un giro de 180 grados y es sinónimo de cualquier cosa menos de placer para los sentidos. Es entonces cuando comprendes que la sensualidad en la maternidad pasa a ser ASENSUALIDAD. Pero oye, que si todos hiciéramos todo igual la vida sería un coñazo.
Así que, que cada uno lleve su vida como ASENSUALMENTE pueda y ¡alegría para el cuerpo de las mamis modernas que se despelotan involuntariamente o se untan de yogur en público y para la vista de aquell@s que lo presencian!
CON M DE MAMÁ y A de ASENSUALIDAD
(Imagen tomada de Google, fuente: mamateta.es)

26 de julio de 2013

La Maternidad de la A a la Z: B de Bimaternidad (Pros y Contras)


Cuando Papi y yo nos planteamos volver a ser padres y entrar de lleno en la BIMATERNIDAD no hicimos lista de pros y contras, ni analizamos con detalle la situación, no... Nosotros nos tiramos al vacío sin paracaídas, porque sí, porque nos van las emociones fuertes y porque ya se nos había cruzado la idea, así que iba a ser muy difícil soltarla y dejarla estar como si nada. 
Sin embargo, tengo un par de amigas que andan con la idea rondándoles por la cabeza, y parece que no acaban de inclinar la balanza hacia el lado BIMATERNIDAD. Pues como las quiero bien, hoy voy a contarles qué supone para mí ser BIMADRE, dándoles una mini lista de PROS y CONTRAS. Sin pelos en la lengua, sin andarme con chiquitas, sin endulzar porque sí y sin amargar porque no. Vero, Pao... ¡Va por vosotras!
Mi BIMATERNIDAD acaba de cumplir 9 meses. ¡Sí, como un embarazo, tal cual! 9 meses en los que ha habido ratos en los cuales ¡yo hubiera deseado poder volver a meterme en la pancha y no salir! 9 meses en los que nos hemos vuelto algo más locos, sí, para lo bueno y para lo malo.
Lo que está claro es que la BIMATERNIDAD tiene muchos PROS, es más, en realidad, TODO SON PROS, pero tiene CONTRAS, como todo, que a veces nublan los PROS y hacen que quieras ponerte a gritar, llorar, tirarte por la ventana, emigrar a otro continente, vivir en un spa y cosas parecidas.
¿Ejemplos? ¡Vamos con ellos!
La BIMATERNIDAD te regala momentos únicos que son un claro ejemplo de PROS:



Sólo gracias a que SON DOS es por lo que es posible ser testigo de esa magia única, esa complicidad entre ellos que se palpa con que únicamente se miren, ese amor tan puro, tan incondicional y siempre dispuesto... 
Precisamente porque SON DOS, dobles son los momentos de carcajada, las pallasadas, las canciones para ir a dormir, las canciones para bailar, los bailoteos, los botes, los momentos de teatro con disfraces, los juegos, la repostería creativa, los cuentos, las caricias, los besos, los abrazos, los mimos, los achuchones, las lágrimas de emoción, el orgullo de ser sus padres, la satisfacción de verlos crecer sanos y sintiéndose amados, cuidados y protegidos (sin el "sobre"), la admiración por su afán de superación y sus ganas de aprender, sus miradas de "gracias, soy muy feliz"... Y nuestra felicidad.
Tener DOS HIJOS es lo mejor que me ha pasado en la vida, así, sin más, sin condiciones. Es un PRO, descaradamente. Porque me ha enseñado, y me enseña, día a día que el amor no tiene límites, que aunque creas que ya no puedes más, siempre puedes porque ellos te necesitan entera y bien, que una sonrisa a tiempo mueve montañas, que un beso lo cura todo, que un abrazo es el bien más preciado, que hay canciones mágicas, que el tiempo vuela, que el mundo de los adultos es monótono y aburrido, que nuestros problemas son todo lo grandes que queramos hacerlos, que los ojos de un niño son los más puros e inocentes del universo y que son capaces de ver luz donde no la hay, que quien no pregunta no sabe y quien no llora no mama... Tener DOS HIJOS, ser BIMADRE, es un premio, un regalo del cielo y una grandísima suerte.

Peeeeeero... ¡una cosa no quita la otra! Y como todo PRO tiene su CONTRA... ¿Qué pensabais? ¿Que lo de "volverse loco" era pura metáfora? ¡Pues no! Vamos con los CONTRAS.
Vamos a ver, almas de cántaro. Rebobinemos: ¡Iiiiiiiigrriiirsssssshpop! 
TENER DOS es, entre otras cosas, que tu salón pase de parecer una juguetería, con un montón de juguetes y demás bien apiladitos, en cajas, en baúles... a ser ESTO:
¡Una puñetera leonera en tan sólo cinco minutoS! Jod...¡pe! Que ni los del CSI hacen despliegue de medios tan rápido. Y eso que el Rubiazo sólo gatea... ¡Miedito pensar a dónde tendremos que emigrar cuando ande! ¡O mejor cuando juegue con los gormitis y demás muñecos horrendos! Pero si parece que padezcamos el síndrome de Diógenes: trastos por doquier y por donde no es doquier: léase debajo del sofá, en tu bolso, en los armarios de la cocina, entre tu ropa, en la lavadora, por el pasillo... 
Pero oye, tenemos la casa de un colorido... ¡que ríete tú de los diseños de Agatha Ruiz de la Prada!
Otro pequeño CONTRA es el momento "yo lloro, tú lloras, él llora... ¡nosotros lloramos!" o momento "conjugación de tooodos los verbos que impliquen una acción chunga, a ser posible de las que más jod joroba a los papis". Y, eso sí, siempre a dúo, que si no no parecemos hermanos. Estas acciones pasan por: llorar, berrear, gritar, no hacer ni pu caso, no querer comer, no querer dormir ¡(NO QUERER DORMIR!), querer algo los dos (si puede ser lo mismo, mucho mejor y más emocionante será el momento) a la vez, querer cada uno una cosa, compincharse para que uno derrame algo y el otro lo esparza... Y, por supuesto, todo esto va aderezado con el complemento ideal ante toda situación crítica: ESTÁS SOLA ANTE EL PELIGRO (o en su defecto, es el papi quien lo está, con la inevitable consecuencia que ello implica: 300 llamadas telefónicas en 30 minutos).
Ser BIMADRE de dos petardos tiene CONTRAS tales como que, por ejemplo, gires la cabeza un milisegundo para atender a tu mayor y, mientras, el pequeño, en un intento de robo de cuchara llena de yogur (nos ha salido un poquito "carterista" el niño, qué le vamos a hacer) haga que tu pelo parezca el de Cameron Díaz en Algo pasa con Mary, y no precisamente por el color rubio:
Y claro, te ríes por no llorar.
O que entres a una sala de lactancia cualquiera a darle la merienda al Rubiazo y cuando el pobre no ha hecho más que conectarse a la corriente... 
- Mami, me hago mucho pis. 
- ¿No puedes aguantar un poquito que llegue papi? 
- ¡No! ¡Que se me sale!
Y ahí que vas tú, sujetador sin abrochar, disco de lactancia colgando, niño llorando, empujando el carro y entrando en el baño de minusválidos mientras le das una razón válida a tu hija del porqué de entrar en ese baño, porque parece que a ella no le convence.
- ¡Ese cartel no es de carros!
- Ya, cariño, pero tú te vas a hacer pis encima y en el baño ordinario entrar el carro es más complicado, y yo pretendo no quitarle ojo a tu hermano mientras te levanto al vuelo para que no toques el WC... Ni qué decir tiene que el final fue magnífico: MAMÁ MEADA. Es más, MAMÁ MEADA, CON EL SUJETADOR AL AIRE, SIN ABROCHAR, SALIENDO DEL BAÑO DE MINUSVÁLIDOS Y VOLVIENDO A LA SALITA DE LACTANCIA, CON UN RETACO EN BRAZOS LLORANDO DE HAMBRE.

Así que el cambio de ser madre de uno a ser madre de dos, BIMADRE total, te hace pasar de tener un aspecto PRO, es decir, despreocupado, feliz, sin apenas ojeras o al menos sólo las justas, sonrisa profident y ganas de muuuchos hijos...


A parecer un puñetero walking dead (CONTRA a más no poder), cuyo mejor aspecto aparece el día que se pone una mascarilla de arcilla para celebrar que hace una burrada de años que no pasa por un gabinete de belleza para ponerse en orden. Día, dicho sea de paso, en el que se dedica a tejer muñequitos de vudú para recordar, con muuucho cariño, a aquellas mamis que nunca le dijeron la verdad: ¡¡1+1 NO SON DOS , SON 11!!


Y a pesar de todo, he de reconocer que, al menos para mí... SER BIMADRE ES UN PRO TAN GRANDE COMO UN OCÉANO. 

CON M DE MAMÁ y B de BIMADRE

2 de junio de 2013

¿Mascota? ¿Mande? Ya se ocupan mis hijos de hacer el papel de "animalicos"

¡Ay, ay! Que yo lo llamo Pollito desde que nació y resulta que me he equivocado de todas todas. ¡Que lo que tengo es un perroooo! Como lo leéis, tal cual.
Bueno, espera. Que también es un poco felino.
A ver. para que nos aclaremos. Voy a repasar mentalmente la transformación que va sufriendo mi rubiazo a lo largo del día, en función del momento en que se encuentre, y entre todos, me ayudáis a concluir en qué animal resulta. Aunque igual nos toca pensar en un engendro de nueva creación, porque va desde pollo hasta perro, pasando por oruga, cangrejo, cerdo, toro y felino. ¿Que no?
Nada más nacer, mi rubiazo pasó a ser Pollito, por su mata rubia, rubia en la cabeza, su aspecto de gordito glotón... No sé. Supongo que como fue lo primero que me vino a la cabeza al verlo, se le quedó. De hecho en mi trabajo así lo llaman. Es lo que hay.
He de confesaros que él desde el principio se reveló contra ese nombre, porque cuando lloraba, llegaba un punto en que roncaba y gruñía como un cerdo, tal cual. Motivo, por otra parte, de carcajadas varias por aquí. Entre eso y que nuestro niño más que llorar, "berre-gritaba", os podéis imaginar que su parecido con cualquier "gorrino" al que llevan al matadero NO era pura coincidencia, era real. Así que aunque seguimos llamándole Pollito, en mi fuero interno lo sentía cada vez más "cerdo" que otra cosa.
De momento parece que ya ha pasado la etapa cerda, porque ya llora como un niño, pero sigue "digievolucionando" y pasando por otros insectos y/o animales que hacen que nos planteemos si es que el pobre rubiazo está mutando y en realidad tiene poco de humano.
Desde hace un tiempo repta, se arrastra y "croquetea" al estilo oruga obesa, y eso lo mezcla con sus andares "hacia atrás como los cangrejos", ya que su movimiento es inverso a la dirección que realmente quiere tomar. ¿Que quiere coger su pato de goma que está a unos centímetros delante de su cara? Pues ¡que empiece el espectáculo! Giro a la izquierda, giro a la derecha, empujón "al suelo" y movimiento a lo Michael Jackson, pero tumbado y hacia detrás, dos vueltas sobre sí mismo a lo "croqueta rebozada" o M.A del equipo A en plena misión... El caso es que el pobre acaba en la otra punta del salón mirando al lejano pato con cara de "no lo entiendo, después de la currada que me he pegado, ahora el tipet éste se pira y me deja con dos palmos de narices". Así que no sabría deciros exactamente a qué animal o bicho emula porque es una mezcla entre insecto, reptil y crustáceo. Y mejor ni intento imaginarlo, porque fijo sería un bicharraco más bien asqueroso con esa mezcla de progenitores. ¡Puaaaj!
También tenemos el "felino en plena lucha o toro bravo", que es el estado que adopta Pollito cuando tiene comida (suya o nuestra, le toque comer o no) delante. Literalmente, hiperventila. Preguntadle si no a mi hermana Marta que ayer mismo alucinó con la transformación de su sobrino. Lo de que me arranque literalmente la camiseta para mamar, eso ya es de lo más normal. Pero lo de la hiperventilación imitando a un felino salvaje o a un torito cabreado le pasa cuando detecta comida, del tipo que sea, delante suyo y es consciente de que ni le vas a dejar cogerla ni la va a "tastar", porque le da igual que sean unos nachos con guacamole que un bocadillo de calamares. Él intenta cogerlo, y en cuanto ve que tú se lo alejas y le dices "eso cuando seas un poquito más mayor, cariño", empieza a hinchar las aletas de la nariz y a tirar aire por ella a una velocidad cósmica. ¡Ah! sin olvidar el temblor de puro nervio que le entra en extremidades superiores e inferiores, que yo lo atribuyo a que hace fuerza interior para ver si se le estiran rollo "gadgeto-brazo" y llega.
Y si hablamos de un bol lleno de palomitas que su hermana está disfrutando tranquilamente... ¡El espectáculo no tiene precio! Porque combina sus dotes de desplazamiento con la hiperventilación y el "alargue" de extremidades, y encima lo acaba con un berrinche de tres pares de narices porque, a pesar de llegar a su objetivo, no le dejamos tastarlo.
El último animalico, de momento, al que Pollito ha decidido imitar es al perro. Lo que no sé deciros aún es qué raza exactamente, aunque con la fuerza que tiene me inclino a pensar en un San Bernardo o un Mastin Tibetano. No, no es porque ladre. Si fuera así os juro que nos plantearíamos estudiar su caso seriamente. No. Es casi peor, al menos higiénicamente hablando. Le ha dado por arramblar con cualquier calcetín, zapatilla, zapato o elemento que vaya en el pie, y si puede ser, prefiere los que han estado en contacto directo con el suelo ¡de la calle! ¿Que qué hace con ellos? La duda ofende... ¡Pues morderlos como si no hubiera mañana! ¡Eh! Y da igual lo lejos que esté la zapatilla. El tío, perdón, el "can", la coge ¡siempre! Y ¡zas, en toda la boca! Tampoco puedo olvidarme de su manía de marcar territorio, siempre que puede, en el momento cambio de pañal si lo dejas más de dos minutos con la chufa tomando el fresco. Aunque creo que le quedan ya pocas zonas por regar, gracias al cielo.
Como os digo, de momento nos hemos quedado en el perro, y el único animal que hemos dejado atrás es el puerco. Bueno, en realidad estoy pensando que, quitando la parte del lloro con gruñido "oing, oing", el resto de actividades gorrinas de cualquier cerdo que se precie, las sigue haciendo... ¡Vale! Pues entonces éste también sigue en la lista de mascotas que tenemos ya en casa.
Veremos que nuevos animalitos vamos adquiriendo, sin necesidad de adopción o acogida, conforme Pollito vaya cubriendo etapas. Ya os cuento.
Y no os penséis que Pichu no colabora con la fauna familiar. Ya lo hizo en su momento, aunque en un plan algo más "fino" que su hermano. Ella es que ahora está en una etapa más, digamos, "ruiseñor políglota" (sí, como mi leche): ¡¡SE PASA TOOOOOOOOOOOOOOOODO EL PUÑETERO DÍA CANTANDO LA CANCIÓN DE LA BELLA Y LA BESTIA EN "SU" INGLÉS!! con momento subidón incluído, en plan: "¡¡¡uo, uo, uooooooooooooooooooooooooooooo!!!".

Bueno, por el momento, me despido, que mi pollorugacerditorotigrecan me reclama. Os dejo a Pichu, que tiene algo muy importante que deciros, con cara dramática incluída: 

"... Uarrelaidilai, yuseimaidilai, biuti an de bis..."

(Cantadla acompañados de la versión original, que así es rollo karaoke y será como teneros cerca, muy cerca. Sed solidarios, anda, que nosotros llevamos así todo el puñetero fin de semana :O).

CON M DE MAMÁ Y F de Fauna