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| (Imagen tomada de http://www.lavanguardia.com/vida/20161102/411507397402/huelga-deberes-noviembre.html) |
A mí, si fuera a quien tiene que llegarle el mensaje, me daría risa, por la falta de conexión entre la A y la Z, básicamente.
Éste es el blog de una mujer, madre y maestra. Es un blog sobre el día a día de las cosas simples, y no tanto, de ser mujer, madre y maestra. Un blog en el que "cualquier parecido con la realidad, NO es pura coincidencia".
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| (Imagen tomada de http://www.lavanguardia.com/vida/20161102/411507397402/huelga-deberes-noviembre.html) |
La letra y todo lo que tenga que aprenderse o interiorizarse, según mi experiencia personal y profesional, no hay duda de que entra mucho mejor de manera lúdica, o al menos motivadora, intentando que parta de los intereses de los alumnos. Y como eso no siempre es posible cuando tienes 25 intereses diferentes en clase (si no más), LA MÚSICA es una buenísima cómplice y amiga del aprendizaje motivador.
En inglés es fácil tirar mano de ella, ya que hoy en día youtube es una fantástica fuente de recursos, y está ya todo inventado. Si buscas una canción para los días de la semana, encuentras un abanico tan amplio que parece que no hay bastantes sesiones en la semana para cantarlas todas; porque todas son geniales y porque, al menos en mi caso, el frikismo que (casi) todas las maestras de inglés llevamos en la sangre hace que todo parezca útil y cada nuevo vídeo me sugiera nuevas actividades (después de tener todo programado y atadito), con lo que en seguida y, muchas veces casi en el momento, cambio la dinámica de las sesiones con tal de aprovechar los nuevos recursos. Sin ir más lejos esta semana me tropecé, literal, con unas canciones ideales para aprender las normas de clase, normas que son más que necesarias para la buena convivencia y el buen funcionamiento y que tanta falta hace que nuestros peques interioricen, no por autoritarismo sino por pura necesidad social. Mis compañeras de equipo (las teachers) y yo ya las estamos enseñando, con la idea de que todo el colegio las aprenda y que sea una manera más de reforzar y recordar la importancia del respeto a los demás.
Para infantil estamos cantando estas dos monerías que os dejo a continuación, que por cierto hacen que los peques se partan de risa, y que por lo pronto nos están ayudando a iniciar las sesiones con otro talante, con ganas de hacerlo todo mejor y de no interrumpir si no es necesario. Ahí van.
INTERRUPTING SONG Con esta canción los pequeños de 3 a 5 años están aprendiendo a gestionar el respeto a los turnos y a la escucha, ya que son ellos mismos quienes, muy suavemente, se ponen a cantarla cuando algún compañero o compañera se despista y habla interrumpiendo. Como acaban de aprenderla, aún suena más a mandarín que a inglés, pero la dinámica es ideal. Enseñamos su uso mediante una teatralización de la típica situación en la que un compañero, o la maestra, contaba algo y otro lo cortaba con algún chismorreo. El juego les hizo partirse de risa. Y la dinámica, de momento, funciona.
Y con estas otras recordamos las normas de respeto básicas y necesarias en clase y en el cole, perfectamente extrapolables a su vida y sus relaciones más allá del ámbito escolar:
I CAN FOLLOW THE RULES (Para infantil)
THE RULES OF THE CLASSROOM (Versión 1. Para 1°, 2°, 3° y 4° de primaria)
THE RULES OF THE CLASSROOM (Versión 2. Para 5° y 6° de primaria)
Estas dos últimas en realidad son la misma pero en versiones algo diferentes; la primera un poco más infantil y lenta.
A nosotras nos están funcionando. Si os animáis a usarlas ya me contáis cómo os va.
Y cuando no se trata de inglés sino de cualquier otra asignatura, idem eadem idem, LA MÚSICA LO CAMBIA TODO, lo adorna todo y tiene mucho poder. No es lo mismo aprenderse las normas ortográficas o los huesos del cuerpo humano rapeando que a la manera tradicional, o simplemente con una melodía especial de fondo, para aquellos que prefieren no cantar o bailar. Los problemas de matemáticas, por ejemplo, no salen igual de bien "a secas" que con el piano del japonés YIRUMA de fondo (ese truco ya lo comenté hace tiempo en algún otro post, creo recordar).
Lo que desde luego todos sabemos de sobra, maestros y padres, es que hay diferentes estilos de aprendizaje. Tantos como alumnos en un aula. Cada alumno o alumna necesita un tiempo y una manera, pero os aseguro que cuando interviene la MÚSICA, de una forma u otra, el proceso enseñanza-aprendizaje es infinitamente más significativo que cuando ésta no está.
Y ya puestos a ponerme a piropearla, y para acabar con esta nada corta entrada, os dejo una de las canciones más bonitas que se le han dedicado. ¡Disfrutadla!
¡FELICES CLASES MUSICALES!
CON M DE MAMÁ y de MÚSICA
Me gusta pensar que más que maestra, si quiero, puedo ser maga.
Porque si quiero, puedo convertir los objetos más tontos en los más divertidos, tan sólo poniéndoles un nombre nuevo para mis alumnos; un nombre que a ellos les suene cómico, y al resto del mundo a inglés.
Patata nunca será lo mismo desde que descubren que potatoe es mucho más divertido de pronunciar y da mucha más risa.
Ir al school garden (orchard me suena a ogro, y lo último que quiero es asustarlos) a plantar potatoes and barley es mucho más emocionante si lo hacemos cantando el último hit "Follow the yellow brick road", cortesía del Wizard of Oz; además, así se nos olvida que estos días está haciendo más frío porque mientras cantamos vamos al ritmo de 1, 2, 3, JUMP!
Si abro mi enorme bolsa y pongo cara de misterio, ellos ya saben que algo nuevo va a aparecer de repente, y sus caras no tienen precio. Y la cosa más tonta se convierte en la más chula del mundo mundial.
Si muevo la varita que the good witch of the North me ha dado y tengo suerte, justo en ese momento el vídeo que estábamos viendo se para, y entonces todos me miran expectantes para ver cómo narices arreglo el lío que he hecho. Otro golpe de varita y sus mandíbulas caen hasta el suelo. Y mientras ellos se recuperan del shock yo pienso que si lo hago adrede, no me sale mejor.
Así que sí, las maestras y maestros podemos hacer magia, y de la buena. Sólo tenemos que creer en nuestra capacidad de hacer realidad los sueños de los más peques. Ellos tienen todas sus esperanzas puestas en nosotros, y nosotros tenemos la gran responsabilidad de hacer posible que su aprendizaje sea un camino interesante, motivador y apasionante.
Por eso, hay unas cuantas cosas que son imprescindibles para que nuestros encantamientos funcionen, y que no está de más tener a mano. Yo os dejo mi lista de los diez imprescindibles que últimamente me acompañan a todos lados; pero si me preguntáis en un mes, estoy segura de que la lista habrá aumentado y variado. Aquí va pues, por si os sirve.
10 COSAS QUE NECESITA UNA MAESTRA DE INGLÉS:
1. Una varita. Cuanto más brillante, más cursi y más grande, mejor, porque más magia podrás hacer con ella, y así lo creen ellos.
2. Una regadera. Las regaderas nos sirven para regar las plantas, para jugar a que llueve y para animarlos a ellos a que sigan su camino hacia arriba cuando les tiras unas gotitas de agua invisible.
3. Macetas de colores. Cualquier momento es bueno para plantar una semilla. Estás creando vida, y el proceso para ellos es pura magia. Para ti lo mágico es que aprendan las cosas más cotidianas en una lengua que desconocen y, sin embargo, la sientan como suya.
4. Si llevas regadera y macetas, necesitas semillas, claro: de flores, de cereales... ¡Qué más da! Las macetas con una cara dibujada de pronto un día tendrán pelo, y eso es muy, muy guay.
5. Y si llevas regadera, macetas y semillas, necesitas sustrato para poder dejar caer las semillas. No ocupa demasiado, bueno, quizás un poquito, pero mi bolsa es enorme y apenas se nota.
6. Rotus molones que sirvan para pintar cualquier tipo de material. Así puedes improvisar carteles que te lleven a la ciudad mágica en la que se halla el huerto, ésa que está al final del yellow brick road y en la que nos vamos a encontrar a la bruja buena y al scarecrow.
7. Polvos de hada y stickers, muchos stickers. Los polvos de hada están hechos de purpurina muy fina, y se guardan en bolsitas especiales, como las que usamos para guardar las joyas. Si rociamos a los peques con un puñadito de polvos y les ponemos un sticker en la mano, sólo habrá que esperar unos segundos a que alguno diga que ha volado un poquito y que no tocaba el suelo. Y entonces, todos habrán volado también.
8. Unas gafas mágicas. Unas gafas grandotas, sin cristales y muy ridículas, que sirven para ver animales volando y muchas cosas más. En cuanto te las pones tú y dices con énfasis "Oooooh! I can see a pink elephant!", en menos que canta un gallo tienes la clase llena de animales de colores y formas raras, porque todos ven de todo, y de paso repasan vocabulario sin saberlo.
9. Una mascota. La que sea. Grande, pequeña, bonita o fea. Da igual. La cuestión es que su nombre suene divertido, que puedan abrazarla, mimarla y buscarla por toda la clase porque la muy pillina se ha escondido. Y ¡ay como se te olvide en casa o en otro sitio! A ver qué te inventas para salir del paso porque no hay día que no pregunten por ella.
10. Y, por último, un saco grande de ilusión, paciencia, imaginación y muchas sonrisas. Porque habrá días en los que estarás cansado, te dolerá la cabeza, habrás dormido poco, tendrás un mal día o quizás lo tengan ellos ... y entonces, sólo con abrir el saco, recordarás por qué estás donde estás y por qué tienes a 25 personitas delante mirándote con los ojos bien abiertos y esperando a que... ¡Empiece el espectáculo!
CON M DE MAMÁ y de MAESTRA