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19 de febrero de 2016

Si volviera a nacer...

...Me gustaría dedicarme a la enseñanza. Y tener la suerte de vivir momentos únicos con mis alumnos.
Me gustaría verme rodeada unas cuantas (bastantes) horas al día durante tantos meses por esas personitas especiales que me hicieran sentir también especial.
Me gustaría tener que seguir formándome y aprendiendo a diario, para no perder comba y ser capaz de estar al día en metodologías y en las necesidades de mis alumnos, o al menos intentarlo.
Me gustaría levantarme cada día con mil y una ideas nuevas y con muchísimas ganas de aplicarlas en mis clases, y con la suerte de sentir que a mis alumnos les entusiasman tanto como a mí.
Me gustaría trabajar en la escuela y olvidar mi yo personal nada más cruzar las puertas de mi clase, pero sin dejar de ser persona y sin olvidar mi corazón, que es parte fundamental en la enseñanza y la capacidad de enseñar.

Si volviera a nacer querría ser yo, mi yo maestra. Con todos mis errores y todos mis aprendizajes, con todos y cada uno de los pasos que he dado en esta profesión que me apasiona y de la que sigo aprendiendo con cada clase que doy. Porque tengo la suerte de trabajar con los seres más sabios del planeta: los niños, que son los únicos que de verdad exprimen la vida sin tanto prejuicio, ni tanta historia, ni tanto problema.

Si volviera a nacer querría volver a sentir ese cruce primero de sus miradas expectantes con la mía ilusionada, con cada nuevo curso escolar, con alumnos nuevos o los que ya tuve el año anterior. Querría ser capaz de arrancar una sonrisa al que ha llegado más serio, o simplemente más cansado, ser capaz de reírme yo aún queriendo reprenderles por alguna trastada.

Que no nos falten nunca las ganas de querer ser lo que somos si eso es lo que realmente nos hace felices. Yo adoro ser maestra. Mi profesión me da la vida un poquito cada día.

Si volviera a nacer, sin ninguna duda,  querría SER MAESTRA.

CON M DE MAMÁ y de MAESTRA

27 de octubre de 2015

LA ESCUELA ESTÁ EN CRISIS

La escuela está en crisis. No hablo de una crisis cualquiera, sino de una gran crisis. Y no, esto no viene de nuevo. Lleva un tiempo. Unos cuantos años. Bastantes diría yo. Pero cada vez va a más y peor. Y, o le ponemos remedio, o esto se va a pique, señores.
La escuela está en crisis y os diré por qué. La escuela está en crisis porque pocos la toman en serio. Si yo fuera ella cogía y hacía maletas y me convertía en un parque de bomberos mismo; o mejor aún, en circo, porque, cada vez más, es a lo que realmente se asemeja, a un circo en el que los maestros ejercen de payasos.
La escuela está en crisis porque hace un tiempo los de arriba decidieron que era una buena carta con la que jugar, y así lo hicieron y siguen haciendo. Porque como se desprestigia desde las altas esferas desde el momento en que importa un pimiento la realidad escolar, y prima más el programa político y las sandeces utópicas que venden, pues se acaba contagiando al populacho y se va perdiendo el respeto por esos señores y señoras (y como seamos funcionarios, ya apaga y vámonos) que vivimos permanentemente de vacaciones y tenemos el mejor horario del mundo: los maestros.
La escuela está en crisis porque las nuevas generaciones de padres no confiamos en las nuevas generaciones de maestros. Porque quizás tenemos tanto sentimiento de culpa encima, por no llegar al nivel de "padres del año" al que alguien ha dicho que tenemos que llegar, que la vida escolar de nuestros hijos la pasamos buscando culpables a los que hacer responsables de nuestras propias carencias en educación, en enseñanza de valores y en definitiva, en nuestra labor de padres; padres que un día decidieron serlo voluntariamente con ilusión, aunque a veces parezca que fue con una pistola en la cabeza y con lágrimas en los ojos.
La escuela está en crisis y no es porque los maestros no tengamos ni idea, o porque sólo sepamos mandar deberes a casa porque somos incapaces de acabar el temario en clase, o porque seamos excesivamente autoritarios o excesivamente blandos, o poco imaginativos y demasiado teóricos, o tomemos decisiones sobre nuestros alumnos no pensando en su bien sino en el nuestro. No. LA ESCUELA ESTÁ EN CRISIS PORQUE NO CREEMOS EN ELLA. No, nos liemos; los maestros sí creemos, y a ciegas diría yo. Quienes no creéis sois quienes nos miráis desde fuera recelosos, pensando de corazón que nuestra faena es jorobar a quienes pisan nuestro suelo, porque ni somos lo suficientemente buenos para vuestros hijos e hijas, ni hacemos las cosas lo suficientemente bien para que sean felices, no tengan traumas, desarrollen todas sus habilidades creativas y megachupisuperhiper emocionales y demás pedagogías blancas y de arcoriris. BASTA. No es cierto. Nuestra profesión es vocacional, es una profesión que sale del alma, que te hace soñar con un mundo mejor, que te hace olvidar el café del almuerzo muchos días por cuidar de ese peque que está malito y ha ido al cole con fiebre porque no podían cuidarlo en casa; una profesión que te atrapa a mediodía corrigiendo, preparando materiales divertidos y juegos que los motiven a aprender lo menos divertido del tema nuevo... La profesión de maestro va más allá de las 17 de la tarde, y más allá de las 23 de la noche muchos días y tampoco entiende de fines de semana o festivos cuando tienes algo entre manos que quieres planificar o hacer. No es más pesada que otras, pero tampoco menos importante ni menos costosa. Es una profesión más, y a la vez, una profesión fundamental desde mi punto de vista de maestra que antes fue alumna, y que considera que si ha llegado hasta aquí es, muy en parte, gracias a todos los profesionales que participaron en mi educación escolar.
Y, como en todas partes, está claro que habrá de todo. Maestros más vocacionales y maestros con menos ganas, con poco tacto o con poca empatía, con metodologías más anticuadas o menos lúdicas y tecnológicas... Pero igual que podemos encontrar todo tipo de padres y madres, y como consecuencia, todo tipo de alumnos y alumnas. Pero, sea como fuere, la tendencia general hoy en día pasa por juzgar y prejuzgar lo que hace o dice el maestro, por opinar y castigar su manera de actuar y por darle cero votos de confianza o el simple beneficio de la duda. No pensamos jamás en que, si nos hace llegar información de nuestros hijos que no nos gusta o quizás no nos esperamos, no lo hace por arruinarnos el día sino por mantenernos informados, y porque, al final, esa persona que nos escribe una nota pasa quizás más horas con nuestros hijos que nosotros mismos.
LA ESCUELA ESTÁ EN CRISIS PORQUE NOS HEMOS CREÍDO EL DESPRESTIGIO QUE HAN FOMENTADO SOBRE QUIENES SE DEJAN LA PIEL EN ELLA, Y LO HEMOS HECHO MÁS GRANDE. Porque primero desconfiamos y nos cerramos en banda a escuchar o atender aquello que no suene como queremos que suene, y después, a lo mejor, quizás, pero muchas veces después de haber juzgado, entonces abrimos un poco los ojos y oídos, pero el mal ya está hecho. Y porque además, la gran mayoría de veces que criticamos la labor de quienes están con nuestros hijos en el aula lo hacemos delante de ellos, consiguiendo así una desautorización inmediata que sólo provoca actitudes de falta de respeto y de "esto es casa Pepe".
Los maestros y maestras somos felices enseñando, dedicando nuestro día a día a vuestros niños y niñas, que son lo mejor de este trabajo. Pero tenemos un corazoncito, como todos los demás profesionales del mundo mundial, y saber que somos criticados sin motivo y tomados a la torera en muchas ocasiones, porque total: " ¡aleeee, otra vez de vacaciones! ¿Eh?", pues duele un poquito.
La escuela está en crisis y los únicos a los que no se nos pregunta qué podemos hacer para salvarla es a quienes estamos dentro de ella. Los de arriba se inventan leyes, las cambian a cada mandato, a golpe de "porque sí, porque yo soy mejor que el anterior y el que venga después", pero nadie baja un escalón (o unos cuantos), se mete en un aula y vive la realidad. El sistema educativo se hace desde la distancia y a nosotros se nos exige que hagamos mil papelorios sin mucho sentido, que programemos y reprogramemos, se nos hace revisión de programación a puerta cerrada y como si de una nueva oposición se tratara con todo tipo de preguntas poco relacionadas con el alumnado, sus necesidades y la realidad de cada uno de ellos, y ¡ojo como no estés haciendo lo que programaste en julio!, cuando ni siquiera sabías cómo serían tus niños. Os prometemos que si por muchos de nosotros fuera, no habría tanto libro en las clases, ni tanto examen, ni tanta enseñanza de cosas absurdas que poco sirven para la vida real. Pero, ¡ay señores! Tenemos un currículo que cumplir, y os prometo que se vigila que así sea. Por contra, nadie entra en las clases a ver si todos estamos capacitados para tratar con niños y para ver exactamente qué recursos personales (número de maestros) necesita cada escuela dependiendo de las características del alumnado. No, eso no, que en educación sí hay que ahorrar.
La escuela está en crisis pero cuando los maestros (de la pública) hemos salido a manifestarnos, se nos ha tachado de peseteros y de interesados. Pocos han querido escuchar que por lo que nos manifestamos es por vuestros hijos, porque haya recursos personales y materiales suficientes, porque la ley sea real y no una absurda copia de algún trozo de los sistemas educativos extranjeros.
La escuela está en crisis... Y lo seguirá estando mientras madres, padres, maestras y maestros no queramos trabajar juntos, en una misma dirección, con diversidad de opiniones pero capacidad para llegar a un acuerdo, y siempre y únicamente, POR EL VERDADERO MOTOR DE LA ESCUELA Y EL MUNDO: NUESTROS NIÑOS.
Sabemos que la sociedad ha cambiado y las necesidades de nuestros alumnos también. Pero hay algo que es fundamental para que la escuela y el mundo giren sin accidentes: EL RESPETO. Y si la escuela está en crisis... Del respeto mejor ni hablamos.
CON M DE MAMÁ y C de CRISIS.

2 de agosto de 2015

La vuelta al cole

Pichu pasa a primaria.
¡PICHU PASA A PRIMARIAAAA!
No, el tono de histeria no es porque piense que primaria sea un horror, sino porque mi pequeña está empezando a dejar de serlo.
Recuerdo su primera mirada, su primer día sin mí y con su tío B, su primer día de guarde, su primer día en su segunda escuela infantil, su primer día de cole de mayores... Lo recuerdo todo como si acabara de ocurrir, y sin embargo son momentos a lo largo de casi 6 años.
El tiempo pasa inexorablemente y, aunque da miedo la fugacidad de sus segundos y su velocidad, en esta casa somos de disfrutar cada nueva etapa como un regalo.
Pichu pasa a primaria y aquí en casa se respira ilusión. (Bueno, se respira ilusión si descontamos los ratos en los que me acuerdo de que tendré que forrar tropecientos libros y marcar absolutamente todo con su nombre y demás). Pero sí, se respira ilusión porque ella es la primera que está emocionada. Pasa ratos cotilleando sus libros, preguntando cómo son las clases, queriendo saber sobre la marcha del día a día, soñando con su mochila de mayor, su estuche nuevo lleno de colores y rotus que huelen a "comienzo"...
La verdad, a mí no extraña que sea así porque yo me recuerdo igual. Recuerdo la ilusión por la novedad cada verano, los nervios por el cambio, la emoción de libros llenos de cosas chulas que aprender, el olor a goma y lápices nuevos... A mí me encantaba el cole, con sus deberes y todo, sí. Y eso que puedo prometer que tenía deberes para parar un tren o dos. Pero eso no me amargaba, porque en casa no se amargaban tampoco con ello. Era algo normal, cero traumático, porque aprendíamos a distribuir el tiempo y había momentos para todo. Yo fui niña y jugué, hice deberes, leí por placer, tuve alguna tarde dedicada a mi afición favorita (la música) y, de cuando en cuando, veía la tele. Vamos, lo normal, era niña.
Pichu es así. Tiene tiempo para todo y es feliz aprendiendo. Le encanta intentar superarse, por ella misma, sin competencia externa, por el mero hecho de la satisfacción personal. Por eso confío en que llegará donde quiera, aunque encuentre algún pedrusco en su camino. ¿Que si no tenemos miedo de que crezca y ya esté en primaria? Bueno, más que miedo, respeto, pero como en cada nueva etapa. Ilusión y nervios es la descripción perfecta. Y si ella está tan feliz con su paso a primaria, no seremos nosotros quienes nos carguemos el encanto con frases de adulto coñazo. Sí, de adulto coñazo que no deja que sea su hijo quien descubra las cosas por sí solo.
Muchas veces los padres son los reyes nos encargamos de amargar gratuitamente a nuestros pequeños sin darles oportunidad a descubrir por sí mismos las cosas. Y no, no me refiero a las frases tipo "te vas a caer", "si subes al árbol te harás daño" y bla bla bla (que también). Hablo de cosas que van más allá, de no dejarles disfrutar de los cambios y de implantar en sus cerebros y sus corazones el miedo a la novedad; y, en este caso, la novedad es: PRIMARIA.
Porque parece que cuando la vuelta al cole es para pasar a primaria, el mundo se para.
PRIMARIA no es más que otra etapa llena de momentos buenos y momentos menos buenos. Vamos, exactamente igual que INFANTIL. ¿La novedad? Los deberes y que habrá que estudiar. En nuestra mano y en la de los maestros que pasen por su vida, pero sobre todo en la nuestra porque somos quienes les acompañaremos durante toda su vida, está hacer que su motivación por aprender y querer saber lo que han de enseñarle en el cole vaya en aumento y no al contrario. Y si digo esto es porque no es ni la primera ni la segunda vez que escucho a niños decir que "primaria es un rollo, infantil mola más" porque así se lo han dicho sus padres. ¿Cómo? ¿De verdad pensamos que ante frases tan arrolladoras nuestros hijos van a desarrollar gusto por la escuela primaria? ¿Y queremos que  tengan ganas de querer luchar, de superarse y demás historias cuando las personas en quienes más confían les invitan a ir al colegio contándoles que es un horror? Pues hombre, muy muy bien no vamos.
El cole no es un rollo. NO lo es. La escuela es un lugar divertido a veces, y no tan divertido otras, cuando la asignatura que te toca no es tu preferida o cuando la maestra o maestro que tienes delante no es el que cuenta chistes. Pero aprender es divertido y compartir recreos, risas y secretos con tus compañeros y amigos también.
Ahora me saldréis con que si es el maestro quien ha de motivar y ese largo etcétera. De acuerdo, en parte, pero esto lo dejaremos para otro post, porque en éste hablo de nuestra labor de padres, que es independiente de lo que hagan quienes tenemos en frente.
Nuestros hijos, igual que nosotros, van a encontrarse con personas muy diferentes a lo largo de sus vidas, y con situaciones divertidas, mejores o peores también. Y es por eso que tenemos que enseñarles a gestionar sus emociones y sus miedos para que superen cualquier contratiempo que se les ponga por delante, incluso si se trata de una ficha de matemáticas. ¿Pero cómo, si da la casualidad de que mi hijo no es brillante con los números? Fácil, enseñándole a que eso puede ser lo normal, a que cada uno tiene unas habilidades y, sobre todo, a saber pedir ayuda tanto en el colegio como en casa. Porque superar un contratiempo no es conseguir siempre la medalla, sino precisamente saber reponerse de la caída y seguir intentándolo. SI DEMOSTRAMOS A NUESTROS HIJOS QUE CREEMOS EN ELLOS Y LOS DEJAMOS SOÑAR, ELLOS TAMBIÉN CREERÁN EN ELLOS MISMOS Y SE ATREVERÁN A SEGUIR SOÑANDO, LLEGANDO A VOLAR.
Si mentalizamos a nuestros hijos de que el paso a primaria es emocionante, o mejor dicho, si no interferimos en su interés natural, veremos que sus ganas de avanzar son innatas y que sus miedos no existen a no ser que nos oigan a nosotros murmurar sobre ellos.
Nosotros confiamos en Pichu, y es por eso que la dejamos volar. Vendrán días de pelea cuando no quiera hacer alguna ficha, le cueste sentarse a estudiar, cuando nos diga "tú no sabes explicarlo" o cuando falle en los exámenes, porque llegarán seguro. Para entonces, si las cosas no cambian, espero que tanto ella como nosotros tengamos la conciencia tranquila sabiendo que lo hemos dado todo, que ella se ha esforzado al máximo (aún cuando ese máximo para ella sea un suficiente pelado) y que seguimos apoyando cada nuevo paso que da, avivando su ilusión y respetando su derecho a lo nuevo.
 
PRIMARIA MOLA, papis y mamis del mundo. LA VUELTA AL COLE HA DE SER EMOCIONANTE. APRENDER ES DIVERTIDO. LA ESCUELA ES UN BUEN SITIO PARA CRECER. No pequemos pues de adultos amargados y resabiados y dejemos de inundar sus cabecitas de mensajes en negativo mientras volcamos nuestros propios miedos a no saber acompañarlos en su ilusión inocente.
Y por último, pero no por ello menos importante, no podemos olvidar que CADA NIÑO ES UN MUNDO, y por ello MADURA EN UN MOMENTO  DETERMINADO Y TIENE UN RITMO DE APRENDIZAJE Y UNOS INTERESES. Por tanto, nuestros hijos no serán ni mejores ni peores, sino simplemente ÚNICOS. Si tenemos esto en cuenta, nos agobiaremos mucho menos, los entenderemos mucho más y podremos ayudarles siempre que lo necesiten. Precisamente porque no son ni iguales entre sí ni al resto, y mucho menos perfectos; SON ESPECIALES.
 
Así pues, hagamos que LA VUELTA AL COLE SEA UNA AVENTURA DIVERTIDA y repitamos este mantra tantas veces al día como necesitemos: PRIMARIA MOLA, PRIMARIA MOLA, PRIMARIA MOLA MIL.
 
Colorida ilustración vectorial de un árbol con útiles escolares Foto de archivo - 21548732
 
 
CON M DE MAMÁ y P de PRIMARIA.

14 de junio de 2015

Decepción = Aprendizaje + Reafirmación

A veces, muchas, nos decepcionamos. Con personas, con situaciones, con la combinación de ambas... Hay quien dice que si te decepcionas es porque "esperabas". Porque esperabas idéntico trato, misma actitud y/o gratitud, esperabas algo mejor. Yo no tengo esa teoría. Cuando siento decepción es simplemente porque me he entregado tanto que me entristece ver que "no ha servido para nada". Si lo entrecomillo es porque, tras el primer bajón, mi mente desbanca a mi corazón y razona bien alto y claro: toda relación conlleva un aprendizaje sea cual sea su recorrido, toda situación conlleva una enseñanza sea cual sea el resultado, toda decepción conlleva una reafirmación sobre cómo somos y cómo son quienes nos rodean. Y, en realidad y a pesar de todo, la decepción, aunque duela, es positiva. O eso quiero pensar.
Me considero una persona alegre y con un alto nivel de aceptación de las circunstancias, aunque me revele en silencio y luche contra lo que no comparta. Soy una persona que se entrega al 200% y se deja la piel, el alma y un trocito de ser en cada proyecto, trabajo, ilusión o persona que se cruza en mi camino. Quizás es por eso que me llevo bastantes bofetadas y me quedo en muchas ocasiones con cara de panoli mirando para Portugal. Y como cada vez que me pasa, le insisto a R: no, no es porque esperara nada en concreto, es porque no entiendo el giro que han dado las cosas.
Con las amistades duele, porque un alejamiento, ya sea repentino ya sea a pasitos, siempre te deja tocado, pero bien es cierto que siempre viene el tiempo a colocar a cada cual en su lugar y antes o después entiendes que, en realidad, esa amiga no tenía tanto en común contigo o no compartía contigo tanto como creías, pero las circunstancias y una serie de ingredientes mágicos te (os) hicieron creer que así era. Choca, pero en el fondo está bien que así sea, porque de esta manera, además de darnos cuenta a tiempo y dejar de ser el bufón de la corte mientras hemos creído ser el consejero real, cumplimos con el famoso dicho: "¿Amigos de verdad? Los cuento con los dedos de una mano". Ironías a parte, en cuanto a decepciones humanas, cuanto antes mejor.
Si pasamos a decepciones "circunstanciales" porque van según situaciones y vivencias, idem eadem idem. Ponemos toda nuestra esperanza en algo y cuando parece que estamos a punto de rozar el cielo... ¡Zas! El de delante se lleva el último trozo. El bofetón, así de buenas a primeras, es bonico, pero sin querer llegar a ser conformista y punto, entiendes que no era ni tu momento ni tu lugar, al menos no ahora.

Según la RAE:

decepción.

(Del lat. deceptĭo, -ōnis).

1. f. Pesar causado por un desengaño.

2. f. engaño (‖ falta de verdad).

(Real Academia Española © Todos los derechos reservado)

Así que la RAE me da la razón. La decepción no viene cuando esperas algo (a cambio). La decepción va acompañada, al menos cuando hablamos de relaciones humanas, de una falta de verdad, de unas medias tintas que se habían escondido, de una máscara veneciana... Y es por eso que duele y entristece tanto. Al margen de que desenmascarar esa mentira te lleve a la verdad absoluta y te recuerde que el concepto de amistad no es igual para todos, ya que cada uno ve y entiende el mundo a su manera, y tú, desde que te has hecho mayor, o madre, estás de un profundo que no te aguantas.

Así que aquí os dejo mi conclusión:
DECEPCIÓN = APRENDIZAJE + REAFIRMACIÓN c.q.d (como queríamos demostrar)

CON M DE MAMÁ y D de DECEPCIONES

16 de marzo de 2015

MAGISTERIO o la carrera que te regalan con el DNI

¡Ah! ¡Que no lo sabíais? Pero si yo creo que es vox populi... Ahora, conforme te entregan el nuevo dni te dan el título de maestro/maestra con prácticas hechas y todo, sí, sí.
Ah, que me dicen que no, que eso es sólo comprando muffins en el Lidl. Pues no lo entiendo, debe ser que todo el planeta compra últimamente magdalenas ahí. Si no, no entiendo entonces porque tengo la suerte de trabajar en una profesión en la que el resto de mortales sabe más que quienes la ejercemos. No, de verdad, no exagero un pelo, es así.
Yo tengo la extraña costumbre de ir al médico, escuchar lo que ha de decirme y, como mucho y con mucho respeto, preguntarle si no he entendido algo o incluso pedirle que me lo repita.
También tengo la manía de, cuando hago la compra, no indicarle a la cajera si es mejor que me abra las bolsas o no o si es preferible que devuelva con billetes.
Además, soy de las que confío en mi peluquera y, como mucho, le pido que no me seque el pelo con forma porque no me gusta, pero no le indico ni cómo ha de desfilar las puntas, ni cómo ha de cortar o tintar, básicamente porque yo no entiendo.
Para más inri, tengo la horrible manía de consultar con la farmacéutica ante cualquier duda sobre un medicamento, me dejo asesorar en la carnicería y no doy lecciones de escaparatismo a las zapaterías de barrio.
Vamos, que no intento ir de lo que no soy, simplemente porque NO LO SOY.
No, no estoy enfadada, aunque sí un poco hasta los anacardos, que diría mi amigo Paco. Estoy cansada de que tantas y tantas personas, padres y madres o no, opinen sobre nuestra manera de hacer las cosas y que casi siempre sea para criticar, darnos lecciones o menospreciar nuestro trabajo. Vale, sí, el mismo gobierno (cualquiera de los que ha estado en el poder) se ha encargado de transmitir al mundo que, al menos aquí en España, los maestros y profesores somos un cero a la izquierda, y lo ha hecho de una manera muy sutil: manejando leyes educativas a su antojo, cambiando cada pocos años, destrozando las anteriores, jugando con el currículo y no preguntando a quienes de verdad conocen la realidad del aula y la escuela de primera mano. Quizás sea por eso que, de manera subliminal, llega el siguiente mensaje a la sociedad: los maestros y profesores, sobre todo los funcionarios esos que se han currado una oposición para ganarse el puesto, son el último escalón, son unos profesionales cuya carrera es una porquería, que están ahí porque necesitamos que haya "guarderías" para niños grandes.
Pues no señores y señoras, esto no es así. Habrá de todo, como en todas partes, igual que habrá todo tipo de médicos, cajeros y cajeras, peluqueros y peluqueras, conductores de camiones y demás, pero como en tantas otras profesiones, también hay mucha vocación, hay muchas horas de dedicación y dudo que todos los que nos ponen a caer de un burro duraran un día en un aula, con 25 criaturitas si no más, cada una de un padre y una madre, con tantos conceptos que aprender según el nuevo currículo, con ese ritmo frenético que nos imponen los de arriba, los que no están en la clase, y con tanto papeleo inútil y burocracia que resta tiempo y energía para lo que de verdad nos mueve: los niños.
Nosotros, en la gran mayoría, tampoco somos partidarios de tanto libro y cuaderno, ni de repetir año tras año los mismos conceptos, ni de aborregar en la enseñanza, ni de exámenes desde los 6 años, ni de pruebas externas para crear rankings que determinarán qué escuela es mejor... No, no estamos de acuerdo con eso. Lo que pasa es que cuando nos manifestamos y quejamos, los mismos que critican nuestra labor piensan que lo hacemos por el sueldo. ¿Alguien se ha parado a escuchar nuestros mensajes? Pocos. Los pocos papis y mamis, que siempre son los mismos, que nos acompañan de verdad en esta tarea educativa, los que de verdad creen en la comunicación escuela-casa, los que aprecian que intentemos crear en clase a pesar de las trabas cada vez mayores para que todos vayamos a una, tengamos el alumnado que tengamos. El resto, mientras, sigue criticando(nos), opinando para mal, mirando(nos) por encima del hombro, no escuchando, cerrando puertas mientras venden que buscan una enseñanza basada en la felicidad absoluta de sus hijos... Y es por esto que no aceptan cuando sus hijos hacen algo de manera incorrecta, y revierten su enfado contra nosotros, que no somos sus padres y lo único que pretendemos es, además de enseñar los conceptos y demás que nos ordenan, enseñarlos a vivir en sociedad a través de la convivencia en su grupo clase, intentar desarrollar cabecitas pensantes con criterio propio; y de ahí nuestra insistencia en el respeto a unas normas básicas que les ayuden a relacionarse con sus iguales y los adultos.
Es triste que siempre haya algún padre o madre que nos conteste con desdén, de mala gana, que nos ponga a caldo en la misma puerta de la escuela, que dude de nuestra continua formación y pretenda que nos formemos de lo que ellos consideran que debemos formarnos, porque suelen ser los mismos que proclaman a los cuatro vientos la educación tan abierta, tan de valores y tan llena de amor que están dándole a sus hijos. A mí esto me parece una falta de respeto enorme, y también de confianza.
Insisto, si no estáis de acuerdo con el sistema, quejaos a quienes lo montan. Nosotros somos marionetas que han cortado los hilos a pesar del riesgo, y seguimos siendo maestros por vocación, no por las vacaciones. Nunca salimos puntuales ni a la hora de comer ni por la tarde, nos llevamos mucha faena a casa, no dejamos de idear mientras estamos criando a los nuestros, a los que muchas veces robamos tiempo para dar calidad a los vuestros. Y lo hacemos porque queremos, porque nos gusta, porque esta profesión, a pesar de los pesares, nos da la vida.
Sólo pido pues un poquito de respeto y confianza, igual que les mostráis al cartero, la panadera, el peluquero o el doctor, a quienes no les decís ni cómo han de hacer su trabajo ni cómo han de tratar a su clientela. Y si de verdad, a pesar de los pesares, sentís la firme necesidad de hacerlo, entonces es momento de que os planteéis un cambio de escuela, o el "homeschooling" que tan de moda vuelve a estar; porque si no hay confianza como punto de partida en una relación, la relación se va a pique. Y esto no deja de ser una relación de dos que tienen un proyecto común que llevar a cabo: formar personitas con valores que sepan vivir y convivir en sociedad y que adquieran los conocimientos básicos para tener una mente crítica, un criterio propio y unas ganas de tirar "palante" siempre y a pesar de todo.
A mí no me regalaron mi puesto de trabajo, y por eso me dejo la piel en él cada día. Por eso también valoro el trabajo de todos y cada uno de los profesionales del sistema, y no me creo con el derecho a decirles ni cómo deben hacerlo ni qué deben saber. Si no me gusta lo que veo, cambio, no hay más. Será porque me crié en un hogar donde se me inculcó que el respeto a los demás es la base de cualquier sociedad, y en el que de verdad sentí el acompañamiento escuela-casa en todo momento. No se trata de dejarnos aborregar y de aceptar porque sí, se trata de valorar, respetar y confiar. Y si esto es así es entonces cuando, como dirían muchos de los que nos critican, todo fluye...

CON M DE MAMÁ y MAESTRA

25 de enero de 2015

10 cosas que necesita una maestra de inglés

Me gusta pensar que más que maestra, si quiero, puedo ser maga.
Porque si quiero, puedo convertir los objetos más tontos en los más divertidos, tan sólo poniéndoles un nombre nuevo para mis alumnos; un nombre que a ellos les suene cómico, y al resto del mundo a inglés.
Patata nunca será lo mismo desde que descubren que potatoe es mucho más divertido de pronunciar y da mucha más risa.
Ir al school garden (orchard me suena a ogro, y lo último que quiero es asustarlos) a plantar potatoes and barley es mucho más emocionante si lo hacemos cantando el último hit "Follow the yellow brick road", cortesía del Wizard of Oz; además, así se nos olvida que estos días está haciendo más frío porque mientras cantamos vamos al ritmo de 1, 2, 3, JUMP!
Si abro mi enorme bolsa y pongo cara de misterio, ellos ya saben que algo nuevo va a aparecer de repente, y sus caras no tienen precio. Y la cosa más tonta se convierte en la más chula del mundo mundial.
Si muevo la varita que the good witch of the North me ha dado y tengo suerte, justo en ese momento el vídeo que estábamos viendo se para, y entonces todos me miran expectantes para ver cómo narices arreglo el lío que he hecho. Otro golpe de varita y sus mandíbulas caen hasta el suelo. Y mientras ellos se recuperan del shock yo pienso que si lo hago adrede, no me sale mejor.
Así que sí, las maestras y maestros podemos hacer magia, y de la buena. Sólo tenemos que creer en nuestra capacidad de hacer realidad los sueños de los más peques. Ellos tienen todas sus esperanzas puestas en nosotros, y nosotros tenemos la gran responsabilidad de hacer posible que su aprendizaje sea un camino interesante, motivador y apasionante.
Por eso, hay unas cuantas cosas que son imprescindibles para que nuestros encantamientos funcionen, y que no está de más tener a mano. Yo os dejo mi lista de los diez imprescindibles que últimamente me acompañan a todos lados; pero si me preguntáis en un mes, estoy segura de que la lista habrá aumentado y variado. Aquí va pues, por si os sirve.
10 COSAS QUE NECESITA UNA MAESTRA DE INGLÉS:
1. Una varita. Cuanto más brillante, más cursi y más grande, mejor, porque más magia podrás hacer con ella, y así lo creen ellos.
2. Una regadera. Las regaderas nos sirven para regar las plantas, para jugar a que llueve y para animarlos a ellos a que sigan su camino hacia arriba cuando les tiras unas gotitas de agua invisible.
3. Macetas de colores. Cualquier momento es bueno para plantar una semilla. Estás creando vida, y el proceso para ellos es pura magia. Para ti lo mágico es que aprendan las cosas más cotidianas en una lengua que desconocen y, sin embargo, la sientan como suya.
4. Si llevas regadera y macetas, necesitas semillas, claro: de flores, de cereales... ¡Qué más da! Las macetas con una cara dibujada de pronto un día tendrán pelo, y eso es muy, muy guay.
5. Y si llevas regadera, macetas y semillas, necesitas sustrato para poder dejar caer las semillas. No ocupa demasiado, bueno, quizás un poquito, pero mi bolsa es enorme y apenas se nota.
6. Rotus molones que sirvan para pintar cualquier tipo de material. Así puedes improvisar carteles que te lleven a la ciudad mágica en la que se halla el huerto, ésa que está al final del yellow brick road y en la que nos vamos a encontrar a la bruja buena y al scarecrow.
7. Polvos de hada y stickers, muchos stickers. Los polvos de hada están hechos de purpurina muy fina, y se guardan en bolsitas especiales, como las que usamos para guardar las joyas. Si rociamos a los peques con un puñadito de polvos y les ponemos un sticker en la mano, sólo habrá que esperar unos segundos a que alguno diga que ha volado un poquito y que no tocaba el suelo. Y entonces, todos habrán volado también.
8. Unas gafas mágicas. Unas gafas grandotas, sin cristales y muy ridículas, que sirven para ver animales volando y muchas cosas más. En cuanto te las pones tú y dices con énfasis "Oooooh! I can see a pink elephant!", en menos que canta un gallo tienes la clase llena de animales de colores y formas raras, porque todos ven de todo, y de paso repasan vocabulario sin saberlo.
9. Una mascota. La que sea. Grande,  pequeña, bonita o fea. Da igual. La cuestión es que su nombre suene divertido, que puedan abrazarla, mimarla y buscarla por toda la clase porque la muy pillina se ha escondido. Y ¡ay como se te olvide en casa o en otro sitio! A ver qué te inventas para salir del paso porque no hay día que no pregunten por ella.
10. Y, por último, un saco grande de ilusión, paciencia, imaginación y muchas sonrisas. Porque habrá días en los que estarás cansado, te dolerá la cabeza, habrás dormido poco, tendrás un mal día o quizás lo tengan ellos ... y entonces, sólo con abrir el saco, recordarás por qué estás donde estás y por qué tienes a 25 personitas delante mirándote con los ojos bien abiertos y esperando a que... ¡Empiece el espectáculo!

CON M DE MAMÁ y de MAESTRA

27 de agosto de 2014

RECURSOS DIDÁCTICOS.

Con eso de que se acaban las vacaciones de los maestros y que muchos papis están deseando que llegue la esperada vuelta al cole, la propuesta de +Merak Luna para su #hayvidadespuesdelos6 no me podía parecer más adecuada. Porque "mola" que empiece el cole, pero en breve habrá papis agobiados con los deberes, el cómo ayudar a los peques y no tan peques de la casa... y entonces haremos como con el frío y el calor, que nunca llegan cuando queremos... ¡qué bien estábamos de vacaciones!
Así que hoy aparco la M de Mamá y saco la de Maestra, y os invito a visitar una serie de webs que realmente valen la pena, tanto para todas las asignaturas como para el inglés, de manera más específica, y que me tienen enganchada por la cantidad de buenos recursos que contienen. Como buena maestra, soy de las que entra en google buscando una cosa y, tres horas después, sigue delante del ordenador, embobada total, porque "¡¡chicas, he descubierto unas páginas megachahigeniales!!" y así hasta el infinito y más allá. Y si no, ¡que levante la mano el maestro o la maestra a quien no le pase! (A ver esas manoooos, por favor...) Y si hablamos de cancioncitas de inglés... ¡ni una groupie de The Beatles se emociona más que una maestra de inglés ante un vídeo chulo recién descubierto! ;)
Así que, sin más rollos, aquí os dejo algunas de las webs que suelo consultar y utilizar tanto para preparar como para impartir mis clases. Lo mejor es que, buceando en ellas, muy probablemente lleguéis a otras vosotros solos. Enjoy!!
 
1. WEB COMPLETÍSIMA PARA PRIMARIA Y ESO. TODAS LAS ASIGNATURAS (La mejor en cuanto a contenido, organización - siguiendo incluso las unidades de los libros más usados, al detalle - con recursos realmente buenos e útiles).
 
2. WEB DE LA GENERALITAT DE CATALUÑA (de lo mejorcito que hay, con montones de material y juegos online, por áreas y acogiendo a todos los niveles: infantil, primaria y ESO; también con apartado de castellano)
 
3. RECURSOS GRATUITOS PARA PRIMARIA (contenidos separados por áreas)
 
4. EJERCICIOS INTERACTIVOS DE LENGUA PARA LA ESO (actividades para cada una de las destrezas)
 
5. WEB LLENITA DE RECURSOS POR ÁREAS PARA TODAS LAS ETAPAS (muy, muy completa y realmente útil porque contiene muchísimas fichas para imprimir en casa, incluso controles, separadas por contenidos dentro de cada área)
 
6. BLOG DE RECURSOS PARA INFANTIL, PRIMARIA Y LOGOPEDIA (Es el blog de una profe en el que encontraréis tanto juegos, como recursos, como sugerencias de aplicaciones para móviles. Todas las áreas y etapas)
 
7. UNIDADES DIDÁCTICAS DE COMPENSATORIA (es decir, completísima web requeteconocida y utilizada por maestros, con multitud de recursos para aquellos alumnos que, por diferentes razones, necesitan reforzar, cogerse al ritmo del resto, aprender nuestro idioma para desenvolverse con soltura y demás)
 
8. COMPLETÍSIMO BANCO DE ACTIVIDADES POR ÁREAS, INCLUYENDO ACTIVIDADES PARA ALUMNOS DE NEE (una joya de blog, sinceramente, con apartado de orientación psicopedagógica)
 
9. ENGLISH TEACHERS WEBSITES (como su nombre indica, es una página en la que encontramos enlaces a otras webs llenas de recursos. Hay apartado para profes y para alumnos. Este enlace os llevará directo a la parte de alumnos)

10. BRITISH COUNCIL RESOURCES WEB: MY FAVOURITE ONE EVER!! (como maestra de inglés, me parece una joya esta web. Encontraréis un montón de actividades, juegos, vídeos y recursos en general para todas las edades, separados por apartados: infantil (little kids), primaria (kids) y adolescentes (teens), y también ayuda para quienes preparen los exámenes de la Universidad de Cambridge)

11. CAMBRIDGE UNIVERSITY WEB PAGE (hermana de la anterior, con multitud de recursos aunque más encaminados a la preparación de los famosos títulos de esta universidad)

12. ONESTOP ENGLISH (una de las webs más completas, con recursos por edades, desde los más peques hasta los más mayores, incluye juegos, manualidades, repaso de la materia y un montón de cosas más. Muy recomendable)

13. MES-ENGLISH (aunque esta página es propiamente para "teachers", si tenéis un poquito de ganas y de inquietud, echadle un ojo porque seguro que podéis sacar de ella interesantes recursos y ayudar a vuestros peques a repasar de una manera más divertida y original. ¡A mí me encanta!)

14. DLTK CRAFTS FOR KIDS (¿Os gustan las manualidades? Pues ésta es la excusa perfecta para entreteneros con vuestros hijos y, de paso, repasar un poquito de inglés. Infinidades de manualidades y actividades plásticas, con todos los pasos -incluyen fotos-, por temáticas y por edades. ¡Ideal!)

15. ESL GAMES (una web chulísima, con juegos online, y muchas cosas más, entre ellas vídeos, para que vuestros peques repasen y practiquen divirtiéndose. Tiene diferentes apartados y toca un montón de "topics", es decir, vocabulario separado por temáticas).

Y, como no pretendo saturaros la cabeza ni tampoco las ganas de seguir aprendiendo con vuestros hijos, hasta aquí lo que se daba. Espero que todos estos recursos os resulten útiles, y sobre todo, ¡divertidos!

Un besazo y ¡feliz vuelta al cole!

CON M DE MAMÁ









28 de julio de 2014

Próximamente...

Estamos preparando, y si hablo en plural es porque la ocasión lo requiere, ya veréis por qué, un NUEVO POST en el que hay volcados mucho cariño, mucho respeto, mucho trabajo, y sobre todo mucha esperanza. CON G DE GAZA. Próximamente.

CON M DE MAMÁ
Esta preciosa y emotiva imagen ha sido prestada por MISSPINK (¡¡MUCHAS GRACIAS!!)